domingo, 14 de septiembre de 2008

Editorial



A quien nos despertó en santidad


Padre, hace 40 años te dormiste en un sueño eterno porque así fue tu muerte… no luchaste con ella... así como viviste, así te entregaste a los brazos del Dios de Misericordia. Toda tu vida fue don y así tu muerte fue un regresar a la Fuente de donde habías partido.

Padre, hace 40 años te dormiste en un sueño eterno partiste rápido, sin despedirte porque no hay un despedirse de tu corazón de Padre porque continúas estando presente y vivo.

Padre, hace 40 años te dormiste en un sueño eterno fuiste, por fin, colocado en el regazo de tu Madre Amada porque toda tu vida fue “sí filial de oblación” a Ella, fue un anuncio de sus glorias.

Padre, hace 40 años te dormiste en un sueño eterno, regresaste al corazón de Dios revestido de Sacerdote, el gran misterio y misión de tu vida... después de la Santa Misa la que celebrabas siempre con gran recogimiento, haciendo de ella un cielo en la tierra.

Padre, hace 40 años te dormiste en un sueño eterno, pero cuánto habías DESPERTADO en tu vida, cuánto has DESPERTADO en estos 40 años y cuánto seguirás DESPERTANDO:

DESPERTASTE un amor a la MTA: filial, íntimo, cálido, profundo:

“Ustedes no se dan cuenta con cuánta intimidad amo a la Santísima Virgen.” (PK - 1947)
“Ella puso a mi disposición su poder real y su corazón maternal.” (PK – 1935)

DESPERTASTE el fuego apostólico por la renovación del mundo:

“¿Qué significa el imperativo: ‘Id por todo el mundo’? Significa dinamismo en toda su amplitud (...) No proclamamos una huida del mundo, tampoco un mundanismo o una avidez por el mundo; no nos contentamos con vencer al mundo, sino queremos que la Iglesia penetre el mundo. Debe impregnarlo hasta llegar a ser alma del mundo.” (PK)

DESPERTASTE el anhelo por los ideales más altos.


“No lo grande, ni lo más grande, sino lo más excelso ha de ser el objeto de vuestras aspiraciones.” (PK - Acta de Fundación)

DESPERTASTE un jardín de azucenas, formado de Mujeres Nuevas, que regalan al mundo el rostro de María:

“¡Despertad y despertaos mutuamente! Deberíamos despertarnos también para la gran misión que tiene Schoenstatt para el tiempo actual. La Santísima Virgen las ha enviado a ustedes aquí, las quiere transformar en sus instrumentos para poder anunciar la misión de Schoenstatt en todas partes a donde ustedes lleguen.” (PK a la JF – 1946)

DESPERTASTE una fe práctica que cree en el Dios de la Vida:

“El hombre de una fe viva en Dios, es un hombre de mirada profunda. Posee una nueva luz, una fuente de luz. Ve muchas cosas que otros no ven. Es capaz de contemplar el fondo de las cosas. Un hombre de mirada profunda... Hacer de todo lo creado, que todas las creaturas, sean transparencias de Dios. Ve a través de ellas como a través de un cristal. Detrás de todo vislumbra al Dios vivo y las disposiciones y amor divinos.” (PK)

DESPERTASTE la confianza en el plan de amor de un Padre que está detrás de cada pequeñez de la propia vida:

“Nuestra idea fija debe llegar a ser: ¡Dios me ama! La mejor comprobación es mi propia vida, son las manifestaciones de benevolencia divina en el camino de mi vida, su benevolencia para con mi cuerpo, para con mi alma, para cada aspecto de la naturaleza y de la sobrenaturaleza. Debemos aprender a descubrirlo en nuestra vida diaria.” (PK a la JF argentina – 1952)

DESPERTASTE la vivencia de un amor verdadero que regala certeza de ser las Hijas más Amadas.

“Cuántos millones de hombres ya no tienen padre! ¿Cómo suena hoy la palabra ‘padre’? Millones y millones no tienen idea de los rasgos paternales de Dios, porque nunca han percibido el reflejo de este Dios, estos rasgos paternales de Dios en su padre humano. Ustedes saben cuán profundamente impulsado me he sentido a sacrificarlo todo para que se tornara realidad este orden salvífico de Dios.” (PK -1952)

DESPERTASTE a miles de hijos que no tenían hogar.

“Con el pensamiento en el Santuario nos levantamos, atravesamos el día y a la noche vamos a descansar. Si se nos presentan dificultades, las llevamos al Santuario; pero también con nuestras alegrías nos dirigimos allí. Hacemos participar a la Madre de Dios en todo.”
(PK a la JF – 1950)


DESPERTASTE una Familia, constructora de la Iglesia de las Nuevas Playas.

“Poder de amor, esa es nuestra misión... Un poder de amor que conquista la Iglesia, que colma a la Iglesia con el heroísmo del amor.” (PK)

PADRE CONTINÚA TU MISIÓN, DE SER DESDE LA ETERNIDAD, QUIEN NOS DESPIERTA EN SANTIDAD.
PADRE QUE NUESTRA SANTIDAD EN LO PEQUEÑO SEA REFLEJO DE TU SANTIDAD.

El Padre y Fundador nos invita a despertar en Santidad




(selección de textos)

¿Para qué queremos despertar?, ¿para qué queremos despertar nuestra comprensión?
Para la necesidad de nuestro pueblo y de nuestra patria. No necesito describir esta necesidad. ¡Cuántos, de nuestra propia familia han quedado en los campos de batalla! ¿Qué familia no ha pasado por angustias, sobre todo en los últimos años? ¡Cuán fuertemente sufre nuestro pueblo y nuestra patria la derrota! En todas partes escombros morales y religiosos. Queremos despertarnos mutuamente. “Despertad y despertaos mutuamente” frente a la necesidad imperiosa de nuestro pueblo y de nuestra patria. Todos somos hijos de este pueblo, por eso es lógico que interiormente suframos con él su angustia…
Si de alguna manera nos fuera posible, deberíamos empeñarnos con toda el alma para que podamos iniciar un movimiento fuerte y activo. Se debe sentir el triunfo de un movimiento de amor activo, allá donde actúa una hija de Schoenstatt. Queremos transformarnos en Pequeñas Marías.

Se dice de Cristo que vivía haciendo el bien. Lo mismo podemos decir de su Madre. Pero también nosotros debemos hacer de la misma manera las obras de caridad materiales y espirituales. En todos aquellos lugares en que Dios nos ha colocado, queremos disminuir las necesidades, hacer obras de caridad. No solamente por palabras queremos ser hijas de Schoenstatt por nuestra elocuencia, sino también por el hecho de dejarnos transformar interiormente. Y esto lo demostramos haciendo el bien en todas las ocasiones que se nos presenten. “¡Señor no tienen más vino!”, son palabras de la Sma. Virgen, que encuentran en nosotros una fuerte resonancia. Nuestro pueblo “no tiene más vino”. El dominio moral, la salud, la seguridad económica, la aspiración religiosa y moral, todo esto le falta a nuestro pueblo. Es la Sma. Virgen, quien pone estas palabras en nuestros labios y quien une sus manos con nosotros, implorando una gran bendición para todo el país.

¿Y cuál es la misión de Schoenstatt? Abran el acta de fundación. Allí escuchamos al final, palabras vigorosas de la Sma. Virgen: “No crean que en el tiempo actual sea algo extraordinario si Ustedes aumentan al máximo las exigencias…” ¿A quién le fueron dirigidas estas palabras? A la juventud masculina de 1914. Es como si la Sma. Virgen digiera similares palabras. “Si ustedes se esfuerzan por traerme aportes al Capital de Gracias, es decir, si comienzan a considerar al Santuario una escuela de santificación, entonces yo me preocuparé para que las palabras finales del Acta de Fundación se hagan realidad”. Son palabras serias.
¿Cuál es ahora una de las tareas más importantes? Colaborar para que nuestro pueblo pueda salir de la corrupción moral y elevarse hacia la luz. Debemos ayudar a que nuestra patria sea nuevamente un país bendecido.
Es una tarea que la Madre de Dios quiere colocar en nuestros días sobre nuestros hombros. Es una tarea tan grande, que puedo comprender que ustedes pregunten: ¿cómo podremos realizarla? Visto más de cerca, significaría: queremos sentirnos responsables de que Schoenstatt pueda crear en nosotras y por nosotras, el hombre autentico; de que Schoenstatt pueda crear en y por nosotras, a la joven autentica, católica, porque eso es lo que necesita hoy el pueblo.
Por el tiempo agitado actual, por los múltiples golpes de la vida, ha desparecido en gran parte lo autentico en el hombre.[1]

¡DESPERTAR A LA MUJER NUEVA!


¡Sí! Debe nacer el hombre nuevo- la mujer nueva, debe ser vencida simultáneamente la mujer nueva- el hombre viejo. ¿Cómo es este hombre viejo?, ¿esta mujer vieja?

Es el hombre burgués, que en todas partes busca su tranquilidad, que aspira únicamente a ella; pero esta tranquilidad es la del cementerio. Una tranquilidad tal no la queremos tener. No queremos ser hombres burgueses. “Despertad y despertaos mutuamente”. (…)
El hombre burgués es también un hombre pesimista. El hombre de hoy esta cansado, no sabe que hacer. ¿A quién se le puede creer?.... Pero nosotros queremos ser una auténtica Juventud Femenina de Schoenstatt, que es optimista y avanza confiadamente.

También debe ser vencido el hombre proletario. Sólo ve su casta. Nosotros queremos salir de la cárcel de un único estado, queremos servir a todo el pueblo. Debe morir en nosotros el hombre viejo, debe surgir el hombre nuevo con toda su actitud amplia, generosa, el hombre que abarca con su interés y su amor a todos los estados sociales, a todo el pueblo. No debo darme únicamente con los de mi clase. ¡Romper estrechez! “Despertad y despertaos mutuamente.”

También debe ser vencido el hombre liberal. Es el que en todas las situaciones busca solamente su propio provecho. Si el hombre burgués quiere su tranquilidad, el liberal quiere trabajar, pero solamente para su propio bienestar.

“Despertad y despertaos mutuamente”. ¡Que se haga el hombre nuevo!, ¡la mujer nueva!
¿Cómo nos imaginamos al hombre nuevo?
Hace un año, por lo menos, se consideraba que debía poseer todas las aptitudes positivas naturales. Físicamente vital y sano. También nosotros aspiramos a ese tipo de hombre, pues “un santo triste, es un triste santo”. No queremos ser hijos de Schoenstatt tristes. La alegría debe irradiar en nuestro rostro. Queremos ser y permanecer originales, por lo menos no queremos tener, por principio, el concepto de que ser bueno, ser religioso, implica ser triste. La juventud quiere ser muy alegre y debe serlo. Tengan en cuenta que tiene una estrofa dedicada a la alegría. (Se refiere al Cántico al Terruño, la cuarta estrofa)

También queremos tratar de conservar la salud. ¿Qué podemos hacer para permanecer sanas, dinámicas, originales? El hombre de hoy esta muy cansado. El año pasado se dijo: “nos conformamos con que la guerra termine de una vez”. Y la única preocupación de hoy es como conseguir lo suficiente para comer, o se piensa solamente en el terrible desprecio que sufre nuestra patria

El hombre actual debería ser también espiritualmente dinámico y vital. También nosotras queremos reflexionar, ser receptivas para todos los valores espirituales. Un auténtico hijo de Schoenstatt debe aspirar a una cierta plenitud espiritual. Queremos ser receptivas y dinámicas no sólo física, sino y, también, espiritualmente. Se debe notar desde afuera. También en este sentido debemos poseer cierto estilo de vida.

Además debemos poseer una voluntad fuerte y riqueza interior. Debemos ser, jóvenes auténticas, es decir, poseer un corazón cálido, sentimientos profundos. También en este aspecto actualmente hay apenas una diferencia entre muchachos y chicas. En todas partes hay demasiada nivelación. La riqueza interior pertenece a una auténtica joven, a una autentica mujer. Se ha hablado de fidelidad, pero en todas partes triunfa la infidelidad.
Todo lo grande y noble que en los últimos años se ha proclamado como puntos programáticos, corresponden también al auténtico hijo de Schoenstatt, a la juventud schoenstattiana.

Pero eso aún no toca lo más profundo. ¿Qué aspectos tiene el hombre nuevo que nosotros queremos encarnar y que debe realizarse cada vez más por medio de nuestras peregrinaciones a Schoenstatt? Estamos orgullosas de creer, de tener fe, en que la Sma. Virgen ofrece aquí gracias de transformación. Hace siglos que sabemos cómo es el nuevo hombre que Ella quiere formar. Es el hombre nuevo en Cristo, y como hijos de Schoenstatt agregamos: en Cristo, tal como vive en la Sma. Virgen. Es la pequeña María, la pequeña maría cristoforme.
Creo que aquí nos debemos detener un poco. Lo que quisiera decir no podrán comprenderlo en todo su sentido, y sin embargo quisiera regalárselo en sincero agradecimiento, porque han escuchado el llamado de la Sma. Virgen y la han seguido, porque están dispuestas a aceptar sobre sus débiles hombros la gran tarea que Dios ha confiado a Schoenstatt, y llevarla victoriosamente hasta el fin de su vida... [2]


[1] J. Kentenich, Llamado a la Misión, Conferencia dictada a la juventud femenina de Baviera, 30.3.1946
[2] J. Kentenich, Llamado a la Misión, Conferencia dictada a la juventud femenina de Baviera, 30.3.1946

Un ejemplo de MUJER NUEVA QUE DESPIERTA SANTIDAD


Resumen de la entrevista a Mercedes Alfonso,
fundadora del Hogar de María

Mercedes Alfonso
, es la fundadora del hogar de María. Su historia personal de vida fue una fuerte voz de Dios para descubrir la misión apostólica que el Señor le había encomendado a ella desde siempre.

Mercedes, en su niñez y juventud, tuvo una vivencia familiar muy hermosa y feliz pero distinta. Ella tiene una hermana con una lesión cerebral severa y esta situación la signó profundamente. Luego se casó y formaron una familia cristiana, muy bien conformada; después de varios hijos tuvieron a una hijita con Síndrome de Down. A partir del nacimiento de su hija con discapacidad, junto a su marido, comienzan a participar de una asociación de Síndrome de Down en Mar del Plata, Asdemar.

“Cuando uno está tan cerca de la realidad doliente del otro, realmente mira al cielo… y así me pasó a mí, miré al cielo un día y dije: ‘Dios Padre, ¿qué es lo que querés de nosotros? ¿Qué es lo que querés de mí?’
Porque toda una vida en una familia que ya tenía una persona con discapacidad me fue dando cierto conocimiento y familiaridad con el tema, y luego una hija, me dije: ¿ ‘esto es PARA ALGO’. Esto tiene detrás un proyecto tuyo muy perfecto que ojalá pueda yo, como instrumento, poder llevar adelante.”


Colaborando en la asociación, un día Mercedes recibe un llamado de la presidente de Asdemar para pedirle colaboración en un caso de un chico con síndrome de Down que, según la denuncia, estaba en una situación de alto riesgo. Así, con su marido, van hacia el lugar donde vive este niño y lo encuentran en una chocita (no tenían agua, piso, nada). Y también encuentran a una señora con sus 4 hijos: 2 mellizos, una niña y después, en un rinconcito, casi en posición fetal, y casi desnudo a Ramoncito. Se lo llevan con ellos y comienzan a ayudarlo. Luego de estabilizarlo clínica y terapéuticamente, lo institucionalizan en un hogar. A partir de esto comienza para Mercedes el camino que abre Dios Padre, a través de María. Ella quería quedarse con Ramoncito pero veía que Dios no le pedía sólo eso. Descubre la voluntad de Dios cuando una amiga le dice: “En vez de ser hogar para uno, porque no pensás en hacer un hogar para muchos”.

A partir de esto, Mercedes decide compartir lo mejor que tiene: “su vida de fe y su familia.”

Lo primero que hizo, siempre junto a su esposo, fue rezar mucho, en soledad, intimidad, en el corazón del Santuario y pedirle a la Virgen María que guiara sus pasos. Y después de rezar y reflexionar comienza a buscar ayuda.

Luego de decidirse por el proyecto forman una asociación civil sin fines de lucro junto a un equipo de colaboradores. El objetivo primordial de esta asociación era fundar un hogar para niños discapacitados mentales en situación de abandono, pobreza extrema o alto riesgo. Luego de tres años de reuniones el hogar comienza a funcionar.

“El hogar tiene el germen en la familia, entonces como familia no sólo cobija y transforma a los niños del hogar sino a todas las personas que necesariamente se van vinculando con él.”

“Hoy tenemos 21 niños, 35 familias que están trabajando en el hogar mas una red de voluntarios que “ad honorem”, llevan adelante toda una conquista en la ciudad de más voluntarias, de más socios, de más personas que colaboran de forma económica.”

La gente colabora porque – como nos dice Mercedes:

“Dios se manifiesta en la pureza más absoluta a través de estos seres, porque no están contaminados. No tienen el egoísmo propio que tenemos nosotros cuando vamos creciendo y nos vamos contaminando en muchas cosas. Ellos permanecen intactos como el fiel reflejo del amor de Dios Padre. El amor que se despoja de todo, que deja todo por lo que es el ser en sí mismo. Y eso es el reflejo más puro de los valores cristianos”.

Con este testimonio Mercedes nos invita a que como jóvenes de hoy, así como ella lo hizo, “busquemos en la mirada de Dios Padre y de María el camino a seguir. Todo lo que nosotros nos proponemos hacer, si es a la luz de Dios y es de Dios, lo vamos a poder llevar a cabo en cualquier orden de la vida.”

Dios nos necesita, Dios se vale de nosotros para construir un mundo nuevo. Somos nosotras, las mujeres nuevas, a través de los cuales Él se manifiesta. “Nada sin ti, nada sin nosotros.”

Entrevista realizada por Mery de la Riva, Mar del Plata, Julio de 2008.




Despertando a una nueva vida



Queridas chicas:


Quería compartir con ustedes un despertar de esos que sólo la Mater obra...
En las vacaciones de invierno, la JM y JF de Mar del Plata organizó una misión a Lobería. Fue una semana llena de manifestaciones de la Reina, y a mí me tocó “ver una en vivo y en directo”.

El segundo día de misión, con mi compañero, Tincho, llegamos a una casa muy descuidada. Tocamos el timbre y aparecieron dos ojos tristes y muy serios, que amenazaban con no abrir. Con un gesto le dije a Tincho que levantara la Mater Peregrina y a la señora se le iluminó la cara cuando la vio.

Enseguida nos abrió la puerta... ¡de su casa y de su corazón! Pocha, así se llama nuestra señora, estaba en un momento de mucha depresión, de esos en los que no se levantan de la cama ni para poner agua para el mate. De hecho, tenía como fobia de entrar en la cocina. La casa estaba muy sucia, igual que ella, y sus ojos reflejaban un vacío, una tristeza... Estuvimos toda la mañana con ella, y prometimos volver a la tarde para tomar unos mates y después ir a Misa juntos. Cuando volvimos, estaba bañada, cambiada, la casa limpia y ordenada, y ella, con una pequeña sonrisa, que fue creciendo a lo largo de los 3 días que la visitamos sólo a ella.

Pocha volvió a ir a Misa, a acercarse a la Mater, a poner su dolor en sus manos, y sobre todo: ¡a sonreír!!! Y les puedo asegurar que ni Tincho ni yo hicimos nada. La Reina fue la que despertó en nosotros la necesidad de estar ahí… ¡La Reina fue la que despertó en ella las ganas de volver a vivir!!!

Fue muy fuerte, pero nos recordó que somos simples instrumentos, que dóciles, la ayudan a hacer grandes cosas.

¡Si se lo pedimos con ganas, la MTA despierta en nosotros y en los que nos rodean ganas de vivir, de salir adelante y de contagiar!!!

Una vez más, esa frase tan repetida se cumplió y se convirtió para todos los misioneros en el lema de nuestra vida: "Ella es la Gran Misionera, Ella obrará milagros, ELLA OBRA MILAGROS!”

Desde el Santuario de las Nuevas Playas,

Frogui