domingo, 14 de septiembre de 2008

Un ejemplo de MUJER NUEVA QUE DESPIERTA SANTIDAD


Resumen de la entrevista a Mercedes Alfonso,
fundadora del Hogar de María

Mercedes Alfonso
, es la fundadora del hogar de María. Su historia personal de vida fue una fuerte voz de Dios para descubrir la misión apostólica que el Señor le había encomendado a ella desde siempre.

Mercedes, en su niñez y juventud, tuvo una vivencia familiar muy hermosa y feliz pero distinta. Ella tiene una hermana con una lesión cerebral severa y esta situación la signó profundamente. Luego se casó y formaron una familia cristiana, muy bien conformada; después de varios hijos tuvieron a una hijita con Síndrome de Down. A partir del nacimiento de su hija con discapacidad, junto a su marido, comienzan a participar de una asociación de Síndrome de Down en Mar del Plata, Asdemar.

“Cuando uno está tan cerca de la realidad doliente del otro, realmente mira al cielo… y así me pasó a mí, miré al cielo un día y dije: ‘Dios Padre, ¿qué es lo que querés de nosotros? ¿Qué es lo que querés de mí?’
Porque toda una vida en una familia que ya tenía una persona con discapacidad me fue dando cierto conocimiento y familiaridad con el tema, y luego una hija, me dije: ¿ ‘esto es PARA ALGO’. Esto tiene detrás un proyecto tuyo muy perfecto que ojalá pueda yo, como instrumento, poder llevar adelante.”


Colaborando en la asociación, un día Mercedes recibe un llamado de la presidente de Asdemar para pedirle colaboración en un caso de un chico con síndrome de Down que, según la denuncia, estaba en una situación de alto riesgo. Así, con su marido, van hacia el lugar donde vive este niño y lo encuentran en una chocita (no tenían agua, piso, nada). Y también encuentran a una señora con sus 4 hijos: 2 mellizos, una niña y después, en un rinconcito, casi en posición fetal, y casi desnudo a Ramoncito. Se lo llevan con ellos y comienzan a ayudarlo. Luego de estabilizarlo clínica y terapéuticamente, lo institucionalizan en un hogar. A partir de esto comienza para Mercedes el camino que abre Dios Padre, a través de María. Ella quería quedarse con Ramoncito pero veía que Dios no le pedía sólo eso. Descubre la voluntad de Dios cuando una amiga le dice: “En vez de ser hogar para uno, porque no pensás en hacer un hogar para muchos”.

A partir de esto, Mercedes decide compartir lo mejor que tiene: “su vida de fe y su familia.”

Lo primero que hizo, siempre junto a su esposo, fue rezar mucho, en soledad, intimidad, en el corazón del Santuario y pedirle a la Virgen María que guiara sus pasos. Y después de rezar y reflexionar comienza a buscar ayuda.

Luego de decidirse por el proyecto forman una asociación civil sin fines de lucro junto a un equipo de colaboradores. El objetivo primordial de esta asociación era fundar un hogar para niños discapacitados mentales en situación de abandono, pobreza extrema o alto riesgo. Luego de tres años de reuniones el hogar comienza a funcionar.

“El hogar tiene el germen en la familia, entonces como familia no sólo cobija y transforma a los niños del hogar sino a todas las personas que necesariamente se van vinculando con él.”

“Hoy tenemos 21 niños, 35 familias que están trabajando en el hogar mas una red de voluntarios que “ad honorem”, llevan adelante toda una conquista en la ciudad de más voluntarias, de más socios, de más personas que colaboran de forma económica.”

La gente colabora porque – como nos dice Mercedes:

“Dios se manifiesta en la pureza más absoluta a través de estos seres, porque no están contaminados. No tienen el egoísmo propio que tenemos nosotros cuando vamos creciendo y nos vamos contaminando en muchas cosas. Ellos permanecen intactos como el fiel reflejo del amor de Dios Padre. El amor que se despoja de todo, que deja todo por lo que es el ser en sí mismo. Y eso es el reflejo más puro de los valores cristianos”.

Con este testimonio Mercedes nos invita a que como jóvenes de hoy, así como ella lo hizo, “busquemos en la mirada de Dios Padre y de María el camino a seguir. Todo lo que nosotros nos proponemos hacer, si es a la luz de Dios y es de Dios, lo vamos a poder llevar a cabo en cualquier orden de la vida.”

Dios nos necesita, Dios se vale de nosotros para construir un mundo nuevo. Somos nosotras, las mujeres nuevas, a través de los cuales Él se manifiesta. “Nada sin ti, nada sin nosotros.”

Entrevista realizada por Mery de la Riva, Mar del Plata, Julio de 2008.




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