El corazón puro de la Mujer Nueva

Queridas chicas: Esta vez la reflexión la elaboramos a modo de taller, el objetivo es presentar el lema
(los valores que esconde), que puedan intercambiar opiniones en sus grupos y brindarles herramientas para vivir el lema en la vida cotidiana.
Oración de inicio:
¡Gracias Padre nuestro por regalarnos a María la Mujer Nueva!
Ella es la mujer prometida que nos trajo la Salvación.
Ella es la primicia de la nueva creación liberada por Cristo del pecado.
Ella es la tierra nueva en que, ya desde su concepción inmaculada, habita la justicia.
Ella es la que custodia en su seno inmaculado la Vida nueva del Señor.
Ella es la mujer nueva compañera del Hombre Nuevo, Cristo.
¡Gracias Padre nuestro por regalarnos a María la Mujer Nueva!
Ella es la primera discípula del Señor que guardó sus enseñanzas en su corazón y las hizo vida.
Ella es la mujer heroica a la que diste un corazón nuevo capaz de dar todo por amor a su Hijo.
Ella es la mujer alegre en el servicio, mujer fuerte en el dolor, mujer que anticipa el gozo eterno que nos espera.
¡Gracias Padre nuestro por llamarnos para ser –como Ella- Mujeres Nuevas!
Porque como Ella queremos regalar la imagen verdadera de Mujer.
Porque anhelamos formarnos como Mujeres íntegras que reflejen lo más noble y digno de su esencia.
Porque descubrimos que la pureza es nuestra arma de combate ante este mundo sexualizado.
Porque necesitamos la fuerza y la gracia para vivirlo heroicamente en todas las circunstancias.
¡Gracias Padre nuestro por María, la Mujer Nueva!
¡Gracias Padre nuestro porque, en Ella, nos llamas a ser Mujeres Nuevas!
Amén
Motivación:
Se dividen en distintos equipos. Cada uno recibe un afiche – plasticola – revistas. Plasman en el afiche, a través de imágenes o palabras, el concepto de pureza que generalmente tiene la gente o que nos presenta el mundo. Con los afiches de cada equipo se arma un gran collage.
Experiencia personal:
¿Qué es la pureza para vos?
Dinámica:
Se reparten los siguientes aforismos del Padre Kentenich (libro “La riqueza del ser puro”), con ellos –cada dos chicas- elaboran el concepto de pureza.
El que desea agradar a Dios, ha de aspirar a la pureza acorde a su estado de vida.
La pureza es un bien escaso pues solamente pocos logran dominar el desorden de su vida instintiva.
La pureza acorde al estado de vida destrona la presunción y la sensualidad.
Cuanto más puro sea nuestro ser, nuestro pensar, querer y sentir, y cuanto más transfigurada nuestra fantasía, tanto más rápidamente nuestro instinto de amor se encauzará hacia Dios, sin privar en nada por ello a los hombres de la riqueza y del calor de nuestro corazón.
Aquél que es puro no domina únicamente su vida instintiva, sino también las imágenes de su fantasía y de su memoria.
La pureza despierta y agudiza la conciencia de la dignidad y nobleza que posee una personalidad vigorosa y espiritualizada.
Las personas puras ejercen una influencia enaltecedora a su alrededor, porque se hallan fuertemente cobijadas en el Eterno, en lo Divino.
El brillo de un alma pura se transmite involuntariamente a los ojos. Por eso, las personas puras son siempre maravillosamente hermosas, agradables y atrayentes, aún cuando su cuerpo sea deforme.
El que quiera educar hombres nobles y puros ha de darse a ellos en forma noble y pura.
La educación en la pureza es imposible sin la educación en el amor.
¡Aquel que quiera llevar una vida de pureza, ha de procurar un corazón puro! ¡Todas las fuerzas de su amor han de pertenecer, de manera ordenada, a Dios, y, en El y por El, a los hombres!
Un corazón puro no se envilece, no se esclaviza a las criaturas.
A pesar del pecado original permanece en nosotros un marcado sentido para la pureza y la nobleza. Cuanto más desarrollamos ambos, tanto más cerca estamos de Dios, la eterna pureza y perfección.
En toda mujer noble palpita un indecible anhelo de espiritualización, por ser alma, por la pureza.
La flor de la pureza crece únicamente en el jardín de las alegrías nobles.
Mujeres nobles ejercen siempre una extraordinaria influencia porque en ellas domina el espíritu de pureza y la sencilla disponibilidad de servir.
¡Los que son semejantes se atraen! Porque el hombre puro ve brillar su propio ideal de un modo maravilloso en la imagen de la Santísima Virgen, se siente misteriosamente atraído hacia Ella.
La experiencia comprueba que la Santísima Virgen tiene una capacidad singular para irradiar pureza. Es por eso que un amor esclarecido a María impulsa siempre hacia un profundo amor a la pureza.
La pureza puede conquistarse únicamente al precio de un esfuerzo y de una lucha grande, seria y heroica.
La pureza aparta del egoísmo y del egocentrismo, y prepara constantemente para un servicio respetuoso y desinteresado.
El premio de una seria y eficaz aspiración a la pureza es el crecimiento en el amor a Dios.
En la medida en que somos puros, encontramos permanentemente a Dios, lo vemos y amamos en todas partes. ¡Bienaventurados los puros de corazón, porque ellos verán a Dios!
Cuanto más pura es una persona, tanto mayor es su influencia en el ambiente que la rodea, y tanto mayor es el éxito que experimenta en su esfuerzo por transformar la tierra en una parcela del paraíso.
Aquel que, en una época de placer desenfrenado, mantiene en alto y previve el ideal de la pureza acorde a su estado de vida es un héroe y un apóstol de primer rango.
Exposición
Al confrontarnos con la realidad en que vivimos vemos que el valor de la pureza:
es totalmente burlado, despreciado, presentado como “inactual”,
confundido con “represión” - “debilidad”- “mojigatería”
desechado por la búsqueda obsesiva de placer, de una falaz felicidad.
Pero sabemos que a la vez el mundo clama a gritos por las personas puras, por mujeres dignas que reflejen lo más noble de su esencia.
Diálogo
¿Qué signos del tiempo podemos nombrar en donde se experimente este anhelo por la pureza?
Exposición
1. Concepto
Resumiendo podemos decir que la pureza es:
transparencia de la huella de Dios en el alma y en el cuerpo de toda persona porque fue hecha a su imagen y semejanza
orden /armonía
un valor que mantiene el propio cuerpo en santidad y respeto.
Por eso es bueno ver la pureza en su aspecto más positivo como:
Riqueza: pureza significa una gran riqueza personal, riqueza de sentimientos, de capacidades. Pureza como un plus en la mujer y no como un valor que me quita libertad, que me quita espontaneidad. Pureza y riqueza se pertenecen.
Fuerza: podemos ver aquí – en este año donde hemos tenido tan presente a los héroes- el ejemplo de Juana de Arco. El Padre Kentenich lo usa en el Acta de Fundación. Fue beatificada en 1909. Dios elige a la joven de 19 años, Juana de Arco para reformar el ejército que se había depravado totalmente. Le pide que vaya a la Iglesia de Santa Catalina de Fierbois y ciña la espada que allí había sido colocada. Ella se puso en camino haciéndose cargo de la conducción del ejército francés. Era más una conductora espiritual, carismática que una técnica-militar. Ayudó a los soldados a volver a Dios, a llevar una vida moral –religiosa auténtica (ya que sacaron a todas la mujeres de mala vida del ejército, se confesaron). En el ejército la llamaban simplemente “la pucelle” que significa “virgen y niña”. Juana de Arco realizó una reforma moral del ejército. Su sola presencia elevaba siempre hacia arriba, hacia lo más grande que hay en la persona. Fortaleza, una joven pura conmueve a todo un ejército, una joven pura hizo que triunfara el ejército y que el Rey fuera llevado a Reims.
Autenticidad: vivir en la pureza es vivir en la verdad. Es la transparencia de la persona. Es la coherencia entre lo que pensamos y hacemos, entre lo que sentimos y decimos. Somos mujeres auténticas cuando en todo lo que hacemos vamos dejando una huella de nosotras mismas, por lo tanto de Dios. Por eso es importante la veracidad en lo pequeño, porque es fundamento de la veracidad en lo grande. Si nunca me levanto a horario, si como siempre lo que quiero, cuando quiero, si estoy tirada en la cama por horas, si mis pensamientos van a cualquier lado… es difícil luego ser dueña de mí misma, ser dueña de mis instintos cuando estoy atraída por alguien. Ya que si bien es cierto que el cuerpo arrastra, a veces, a lo no querido es esencial la decisión previa y que me ponga límites a mí misma que me ayuden a ser más dueña de mí.
2. La pureza del corazón
En el Catecismo de la Iglesia Católica al hablar del 6º Mandamiento. Se menciona la pureza del corazón, del cuerpo y de los ojos. (Nº 2514 y stes.)
En esta oportunidad queremos hacer hincapié en la pureza del corazón. El corazón es el núcleo de nuestra personalidad, el símbolo de nuestro amor. El corazón es símbolo de la mujer. Si el corazón es puro, eso se expresará en el cuerpo, en la mirada. Cuando hablamos de un corazón puro nos referimos a:
un corazón ordenado, equilibrado, que anhela la armonía; la armonía de nuestro ser hará que la relación con los demás también sea armónica.
un corazón que cultiva una fantasía noble,
un corazón que le dice que sí a su propia vida: estructura de ser – historia personal – etc.
un corazón capaz de generar, sanar, ahondar y fortalecer los vínculos;
un corazón orante que cultiva la unión con Dios a lo largo del día,
un corazón que cuida/elabora sus impresiones (lo que ve – lo que escucha – lo que le sucede)
Un corazón puro - ordenado se manifiesta en:
El respeto ante cada persona
Especialmente importante es la actitud de respeto ante cada persona. La raíz de la palabra (respicere: mirar], es la capacidad de ver a una persona tal cual, es tener conciencia de su individualidad única. El respeto implica una actitud de profunda valoración de los demás; asombro ante sus talentos y capacidades pero también ver sus facetas negativas con misericordia. Respeto es, en definitiva, servicio reverente a la riqueza creadora de Dios, quien ha conferido a cada hombre la dignidad de ser una persona única e irrepetible.
Esto se puede llevar a la vida concretamente en las siguientes actitudes:
- Respeto al pensar en los demás: no recordar sólo lo negativo, desviar los pensamientos cuando nos vienen pensamientos malos o imágenes impuras.
- Respeto al hablar de otras personas: promover todas sus cualidades positivas, proteger la fama y dignidad del otro. Elevar la conversación cuando cae en lo grosero, etc.
- Respeto por el espacio de las responsabilidades individuales asumir las propias y no invadir el espacio de los demás. A menudo encontramos personas que, aún con buena intención, asumen responsabilidades que no son suyas. De esta manera impiden que los demás sean responsables por sí mismos, autónomos y capaces de tomar sus propias decisiones.
Trabajo personal
Pienso una vivencia positiva que tuve con:
Mamá
Hermano/a
Novio
Chicas de mi grupo
Actos sin segundas intenciones.
Es muy importante conocer los motivos últimos que me lleva a actuar. Esos motivos (motivaciones) son fuerzas que impulsan (anhelos, intereses) o motivos inconscientes (estados de ánimo, humores, etc.). Todos ellos tratan de movernos, pesan mucho a la hora de tomar una decisión o al actuar pero no son determinantes, podemos dominarlos. De ahí que es muy importante que nuestras motivaciones sean profundas, desprendidas de intereses superficiales o egocéntricos. En esto la mujer suele caer en faltas tales como la intriga, los celos, el orgullo, que van quitando la pureza de mis actos porque las intenciones no son auténticas.
Trabajo personal
¿Cómo podría trabajar más en mí la rectitud de intención, en qué ámbitos?
Las expresiones auténticas de afecto
El afecto busca expresarse exteriormente. Si queremos conservar el equilibrio y la salud psíquica es necesario que manifestemos y recibamos muestras de afecto. Los gestos traducen lo que hay en el corazón: la mirada amable, la sonrisa, el apretón de manos o el abrazo que expresa amistad. Si no damos y recibimos muestras sensibles del afecto nos resultará más difícil tomar conciencia de nuestro propio valor y entrar en comunión con los demás.
Actualmente se ha perdido la visión orgánica de las caricias, de toda manifestación sensible del amor. Hay personas que consideran que las muestras sensibles de afecto son peligrosas o que bordean el terreno de lo pecaminoso y las inhiben. Hay otros que les dan rienda suelta y así las despojan de su significado más profundo y más noble.
Una persona que cultiva un corazón puro considera al amor como una integridad, une el plano espiritual al físico.
Esto por ejemplo lo puedo cultivar en mi noviazgo, dándole un sentido profundo a cada gesto de cariño o poniéndoles límites a las expresiones físicas de afecto.
Trabajo personal
¿Ante quién me muestro más afectiva? ¿Por qué?
3. María, Mujer nueva por su corazón inmaculado
Ya desde el siglo II, debido sobre todo a los escritos de san Justino (+ hacia 163) y de san Ireneo (+ hacia 200), la Santísima Virgen es reconocida en la Iglesia como la nueva Eva o la nueva Mujer en Cristo, nuevo Adán (cf. 1Co 15, 45), asociada íntimamente a la obra de salvación, reparando con su fe y obediencia el daño causado al género humano por la incredulidad y la desobediencia de la antigua Eva: «El nudo de la desobediencia de Eva fue deshecho por la obediencia de María. Lo que había atado la virgen Eva por su incredulidad lo desató la Virgen María por su fe» (S. Ireneo).
En María vemos el modelo de Mujer nueva, en Ella todo es armonía, todo es plenitud. Su corazón está totalmente ordenado, su amor es íntegro, puro inmaculado. Este amor, con estas características, es lo que le permitió poder amar sin medida a Jesús y, en Él, a los hombres. Y lo hizo en momentos de gozo, como en Belén, pero también en momentos de dolor, en el Gólgota.
Ella pudo irradiar la maravillosa transparencia de la verdad en todo su ser. Ella es Inmaculada. Los santos la aclaman como la más hermosa porque su hermosura es reflejo de su pureza interior, es transparencia de la hermosura del amor divino.
Gesto
Luego de hablar de la MTA sacamos el collage inicial y debajo se muestra una foto de María Inmaculada que estaba escondida. Intercambiamos sobre la relación entre lo viejo y lo nuevo.
Trabajo personal
Purificar el alma en María... Intento sublimar alguna impresión o afecto impuro que llevo en el corazón.
Trabajo grupal
Se dividen en equipos. Trabajan el siguiente extracto de la biografía de los Héroes mencionados.
Responden la pregunta: ¿Cómo vivió el Héroe / Santo la pureza?
Elaboran un pedido para la vivencia final.
Equipo 1: Julio Steinkaul
Julio tenía una conciencia delicada y le causaban profunda repugnancia la mentira y la impureza. Tuvo que hacer uso de todas sus fuerzas para conservar incólume el brillo de su inocencia de niño hasta el fin de su vida, en el barro y la suciedad del “servicio del trabajo” del Reich y de los años como soldado.
¡Que notable es hallar la pureza de un niño, lleno de vitalidad y de un temperamento fuerte, en el corazón y en los ojos de un miembro del servicio del trabajo y de un soldado en el frente de batalla!
5/10/40; escribe en su diario: “Ayer a la noche las cosas estuvieron mal. Bueno, me las arreglaré... Como resultado de unos datos estadísticos yo soy aquí el único bachiller y, por cierto, el único estudiante de teología... Tuve otra vez una interesante conversación con el segundo jefe de campamento sobre el celibato, la pureza, el idealismo, las circunstancias del momento, la educación profesional, etc. El es capaz de entender mi actitud, en realidad (seguramente no del todo), pero me dijo que se inclinaba ante el mayor idealismo; pero en el fondo, no entendí que sea posible algo así. Creo que es sincero pero voy a mantenerlo reservado”.
Equipo 2: José Engling
De ninguna manera nos debemos imaginar a José como a un tonto inofensivo o inocente que ni siquiera sabe que existen dos sexos... Es verdad que él no buscaba a las mujeres y que no tenía ninguna amiga. Sin embargo, tampoco llegó a la madurez viril sin luchar por el dominio de sus instintos. Cada quince días renovaba su voto privado de pureza y conservó, hasta la muerte, lo que se llama “inocencia”. Pese a todos los peligros morales, José fue fiel. Y el origen de esa fuerza, lo encontramos en varias razones: primero, en su delicadeza de conciencia. Cierta vez estando en Schoenstatt tomó como propósito: “dominar los ojos en el dormitorio.”
Para él, la decencia y el pudor eran importantes. José se conservó intacto, interior y exteriormente. Tenía una fantasía muy limpia. Su alma y su vida afectiva estaban plenamente ocupadas en otras cosas. José rezaba mucho. El rosario era parte del inventario de su bolsillo. Ante todo, cultivó la oración contemplativa. Otro de los propósitos que le ayudó a cuidar su pureza fue: “Leeré diariamente algo sobre la Virgen y meditaré en lo leído”.
Equipo 3: Bárbara Kast
Bárbara escribe en su diario: “Querida Mater: Ante Cristo sacramentado en el Tabernáculo, quiero analizar con amor bajo tu luz, Madre, lo que significa consagrarte mis ojos.
Mater al consagrarme a Ti te consagro también mis ojos. No serán ya mis ojos, sino serán los tuyos, o más bien tú mirarás de ahora en adelante a través de mis ojos. Mater tú sabes que con respecto a eso tuve una vez una pena muy grande. Ayúdame Mater a reflejarte siempre a Ti, que mi mirada transparente tu amor, tu comprensión, tu cariño. Mater, mis ojos ya no podrán mirar al mundo como antes. (…)
Hoy quisiera analizar un poco lo que significa consagrarte mis oídos. Mater, sé perfectamente que eso significa no seguir ya con mis oídos sino con los tuyos. Tú oirás a través de mis oídos, será por lo tanto como si fueran los tuyos. Mater, tendrán que ser oídos puros que oigan todos los susurros de mi corazón y los del prójimo. Serán oídos limpios, no oirán cosas impuras, porque no le interesan. Cuando oigan cosas indebidas avisarán a mi lengua para que ella dirigida por el corazón imponga otras conversaciones.
Hoy quiero conversar contigo qué significa ofrecerte mi lengua. Matercita, esto es algo importantísimo. Será desde ahora en adelante tu lengua, la lengua del Tabernáculo. Todo lo que de ella salga será para reflejar lo que hay en mi interior, en mi tabernáculo, Mater ya no cabrán en mi lengua mentiras, envidias o palabras feas. Será tu lengua por medio de la cual hablarás a los hombres y comunicarás la buena nueva. Mater aduéñate de mi lengua, que nada salga de ella que tú no quieras...”
Equipo 4: Santa María Goretti
"María era una joven italiana, su papá había muerto por la fiebre de los pantanos y había dejado sin recursos a su joven esposa con seis niños pequeños.
María ayudaba a su madre en el trabajo del campo, vivían en una situación de mucha pobreza.
En el pueblo vivía también un hombre joven, Alessandro que varias veces había intentado seducirla sin conseguir nada de ella y hasta había amenazado con matarla si ella no cedía a sus reclamos.
Tuvo muchas luchas en su interior, el temor la hacía pensar... una inclinación de cabeza bastaría, otras chicas lo hacen ¿por qué no tú?
Un día cuando su madre y sus hermanos estaban en el campo y ella estaba sola en su casa, Alessandro entró en su casa y la amenazó de muerte si se resistía. María luchó heroicamente. Su vida se la daría de buena gana, su castidad jamás. Luchando cayeron al suelo, María no se entregaba. ¡Es pecado, Dios no lo quiere! Repetía. Alessandro le clavó varias veces el puñal con furia, eran las tres de la tarde.
Su agonía fue muy lenta y cuando la llevaron al hospital el sacerdote que la atendía le preguntó: ¿perdonas de corazón a tu asesino? A lo que ella contestó: -¡Sí, Padre! Por amor a Jesús lo perdono. ¡Que Dios lo perdone también! ¡Lo quiero con Dios en el paraíso, como el ladrón arrepentido!”
María Goretti fue canonizada el 24 de junio de 1950 por el papa Pío XII, y su madre estuvo presente en la canonización de su hija, al igual que su asesino quién se convirtió.
Vivencia final: ¡Despertemos santidad!
L1: Héroe es quien consagra su vida a algo grande. Es erróneo pensar que el heroísmo es algo reservado para cierta clase de personas super-hombres, para una raza a la cual no pertenecemos. Todos los hombres somos de la misma naturaleza; no sos más que los otros, pero tampoco menos que ellos. ¿Será esto soberbia? ¿Será un super valorarse a sí mismo?
L2: No, sencillamente, es asumir la responsabilidad de convencerse sinceramente de que uno puede hacer lo que los otros han hecho y lanzarse decidido a hacerlo. Ciertamente que es más cómodo, mucho más cómodo, pensar que las fuerzas de uno son limitadas y que en consecuencia es inútil aspirar a la pureza en alto grado. Es más cómodo cruzarse de brazos, negar o no querer ver y escudarse en el supuesto "eso no es para mí.”
L1: Si pensás en el largo camino que te queda por recorrer en la conquista de la virtud de la pureza, ciertamente sentirás desfallecer tus fuerzas; pero si pensás que sos Aliada de la Inmaculada, si pensás lo que ahora, en este preciso momento tenés que hacer para conquistarla, no se te hace imposible.
L2: Al fin y al cabo, el héroe es sencillamente una persona que en un momento determinado se ha lanzado a superar todas las dificultades con generosidad de voluntad, no mirando tanto en lo difícil de lo que tenía que hacer, si no en el amor que lo urgía a realizarlo.
L1: Las excusas te podrán ilusionar, pero nunca calmar el llamado de Dios, los anhelos de tantas personas que claman por Mujeres imágenes de la Inmaculada. Héroe es quien consagra su vida a algo grande. Le hemos regalado la vida a la ¡Reina Inmaculada!
L2: Presentemos a María Inmaculada nuestros pedidos. (Cada equipo presenta el pedido del trabajo anterior)
Gesto final:
Cada chica recibe una azucena y allí escribe un compromiso para llevar a la vida lo profundizado en el taller.
Hna. M. Constanza
Hna. María Luz