sábado, 6 de diciembre de 2008
Editorial
¿Qué es para vos la Santidad?
¿Qué se piensa generalmente cuando hablamos de Santidad?
Uno se imagina con frecuencia que la Santidad consiste en hacer milagros, en realizar todo lo bueno y noble que sólo es posible en sueños… Quizás tenemos la imagen de santo que tenía Karl, el mejor amigo de José Engling, él decía:
"Cada vez que escucho la palabra "santo" aparece ante mi espíritu una personita profundamente asustadiza, de rostro pálido, pómulos salientes, ojos hundidos y vestido con traje de penitente que en la mano izquierda probablemente lleva un crucifijo y en la derecha un enorme látigo."
Sí muchas veces pensamos así… no tenemos en cuenta que los santos eran hombres de carne y hueso como nosotros y que tenían que luchar igual que nosotros… pensamos que la santidad hace al hombre inútil para la vida práctica… En los desafíos que el mundo actual nos presenta muchas veces nos cuestionamos si este ideal es compatible con la mujer y eficiente que queremos ser… si no es algo anticuado... si realmente es para nosotros...
Para nuestro Padre y Fundador, la Santidad es lo más sencillo del mundo, es el amor del niño al Padre... El Padre también solía contar una anécdota que nos puede clarificar su concepto de Santidad:
“Cierta vez el rey quiso saber qué había aprendido su hijo en las clases de catequesis “¿para qué estamos en la tierra?”, le preguntó. La respuesta hubiera sido “para amar a Dios, para servirlo”. Pero el príncipe, en lugar de repetir la frase de memoria, se echó a los brazos del rey diciendo: “Estoy en la tierra para amar a mi papá con todo mi corazón”.”
Este es un modo muy hermoso de definir la Santidad ya que la clave es el Amor. Los santos comenzaron a ser santos cuando se sintieron profundamente amados... y por eso la Santidad es algo muy sencillo porque simplemente es la respuesta de amor a un Amor que nos amó primero, porque es Dios quien toma la iniciativa. Es Dios quien desde toda la eternidad me ama con un amor infinito, quien me eligió como su hijo amado para alcanzar esta gran meta.
Yo sólo tengo que responder a ese Amor, tengo que corresponderlo... ¿Cómo lo hago? Descubriendo su presencia cada día y diciéndole sí a todos sus deseos... Cuando uno ama siempre quiere a ser lo que le da más alegría al Amado, quiere estar siempre en su presencia, junto a Él.
¡Amar al Padre con todo el corazón! ¡Esa es la clave!!! El amor, por lo tanto, es el fundamento de nuestra aspiración a la Santidad, de nuestra voluntad de vivir en la presencia del Padre Dios.
Para descubrir su amor y su presencia en nuestras vidas les proponemos preguntarse:
¿Qué muestra del amor de Dios Padre he recibido en estos días?
Además de saber que la Santidad es mi respuesta de amor también es esencial el querer ser santo.
Sabemos que los santos no fueron santos desde la cuna. No se hicieron santos a través de experiencias místicas... Tuvieron que vencer los mismos obstáculos que nosotras, también tuvieron el pecado original... Podemos pensar en San Pablo que decía: “No hago el bien que quiero y hago el mal que no quiero” o en San Pedro que negó a Jesús o si pensamos en nuestros santos schoenstattianos; José Engling con su carácter tan fuerte que estallaba en ira, o la Hna. M. Emilie que experimentó por largos años un miedo paralizante, que tenía complejos de inferioridad, celos...
De todos ellos podemos aprender el arte de QUERER... Es decir esa voluntad firme que no se dejaba ganar por los estados de ánimo o por los sentimientos... sino que cuando descubría la voluntad de Dios se lanzaban a realizarla... esto sí que implica heroísmo. Tenemos que quererlo y quererlo seriamente y con perseverancia. Los santos reunían cada día sus fuerzas, ellos no son otra cosa que la buena voluntad de los hombres canonizada.
Ahora podemos responder la tercera pregunta de la ficha:
¿Con qué pequeño gesto puedo empezar hoy mi camino de Santidad?
Ante este ideal tan elevado es lógico que experimentemos nuestra limitación y pequeñez. Este párrafo del diario de José Engling nos muestra su lucha.
“La vida de San Gabriel me guió hacia la vida interior y me enseñó a caminar en la presencia de Dios. Estoy leyéndola por segunda vez, diariamente leo un capítulo (a veces la mitad) y siempre la medito. Su ejemplo me hace ver mis faltas, yo creo haber avanzado mucho y sin embargo no veo otra cosa que faltas en mí. Cuando observo su conducta y quiero orientarme por ella pierdo el valor. Cada virtud que él tenía me parece que me falta a mí. Pero la Santísima Virgen tiene que ayudarme. Debo llegar a ser santo más grande aún que San Gabriel. San Gabriel, dame un gran amor, si un inmenso amor a mi Madrecita y seré perfecto como tú.”
Es natural que sintamos ese descontento de nosotros mismos y es lógico que se nos presenten grandes experiencias de pequeñez... Muchas veces podemos decir: “La que soy saluda con tristeza la que quisiera ser...” Quizás nos haya pasado que después de sellar la Alianza, o después de un retiro o de una misión hayamos caído más que antes… ¿Por qué Dios permite que experimentemos estos fracasos? Porque el reconocer nuestra pequeñez de hijos nos abre el camino a la misericordia del Padre. Porque el fallar quiere ser un volver a empezar. Porque sólo en la pequeñez descubro la grandeza de Dios.
También podemos decir que es muy importante el querer serlo HOY Y NO MAÑANA. La Hna. M. Emilie se decía muchas veces al día: “Hoy debe ser mi día de conversión, hoy debo ser totalmente santa. El Señor me da la fuerza para ello a través de la Santa Misa.”
Por último en el camino de santidad querer se tiene que trocar en ser... Querer ser santo pero también serlo... Serlo en la magnanimidad con que hago cada actividad, en la pureza de mis intenciones, en el amor con que actúo, en lo pequeño y más pequeño... Santo es quien vive santamente. ¡Hoy estamos llamadas a la Santidad!!! LA REVOLUCIÓN DE LA SANTIDAD, QUE NOS PROPONE EL SANTO PADRE, BENEDICTO XVI, EMPIEZA HOY.
Santidad es magnanimidad
“No soy mezquino, no estoy midiendo, no pregunto si debo hacerlo. He aquí la gran jugada: cuanto más apelemos al heroísmo del ser humano, en lugar de apelar sólo a su deber, tanto más y más pronto podremos ganárnoslo. Si no lo hacemos de ese modo, estaremos oprimiendo lo mejor que hay en él." (PK. El hombre heroico)
Santidad es libertad
"No debo decir: tienes que hacer esto; sólo debo decir: puedes hacer esto libremente. O bien, debo hacerlo, pero entonces se está entendiendo más bien un deber hacer que es un honor, un deber para alcanzar mi ideal, no para cumplir una obligación." (PK. El hombre heroico)
“Santidad es fina sensibilidad para lo noble”
"Nos damos cuenta del valor que asigna Ignacio al heroísmo y quisiéramos preguntarnos si nuestra alma ha perdido, quizá el sentido para el heroísmo. Está bien que no pequemos, pero, más allá de esto, tal vez no tenemos ideales. ¿Acaso no ha sido esto nuestra actitud en muchas oportunidades? (…) El núcleo de la actitud interior, del heroísmo, de la magnanimidad debe permanecer siempre. Si queremos corresponder a nuestra tarea, nunca alcanzaremos nuestra meta si medimos con una medida escasa. Hemos de tener un profundo respeto ante los hombres que debieron soportar golpes duros y durísimos y que maduraron en la vida pero que, a la altura de la plena madurez de su vida, han conservado esa fina sensibilidad para lo noble y lo mejor. Por eso debemos renovar en nosotros una actitud de este tipo." (PK. El hombre heroico)
Santidad es humildad
"Esta grandeza de espíritu se encuentra en la misma línea que la humildad. La humildad señala al hombre la actitud que debe asumir al verse separado de Dios: a partir de mí mismo soy infinitamente pequeño, soy nada. La magnanimidad señala al hombre la actitud que debe asumir en unión con Dios: con Dios soy grande, soy valioso, soy la encarnación de una idea de Dios llena de riqueza. Ambas la humildad y la magnanimidad deben estar entrelazadas." (PK. El Hombre heroico)
Santidad es amar
“Mi sí es un sí filial y alegre a mi camino de vida más seguro. Recuerden que ese sí supone igualmente heroísmo y audacia. En estos días imploremos esa audacia en la oración. Escuchamos que sólo quien de alguna manera posea un máximo de amor filial será capaz de tal audacia. De ahí que lo fundamental sea aspirar amar más. (PK. Niños ante Dios)
“Decimos pues que el amor es la esencia de la santidad, profundicemos este pensamiento repasando aquellas palabras de Jesús: “Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Este es el mayor y el primer mandamiento. El segundo es semejante a este.” (Mt.22,37) Para interpretar este pasaje del Evangelio nos puede ser útil la meditación del texto de San Pablo donde el apóstol de los gentiles nos habla del amor como compendio de todo lo que Dios espera de sus hijos.
El amor es una fuerza unitiva y asemejadota. He aquí el pensamiento central que no debemos olvidar tan rápidamente. Si queremos llegar a ser hombres maduros, llenos de Dios y de elevada moral, debemos comenzar lo más pronto posible a amar y esforzarnos por amar hasta el último suspiro. San Pablo nos dice: “Yo olvido lo que dejé atrás y me lanzo a lo que está por delante.” (Flp.3,13) También nosotros queremos lanzarnos hacia el amor de Dios porque esa es la fuerza unitiva y transformadora. Las virtudes morales transforman al hombre hasta un cierto punto; es recién el amor quien logra transformarlos en profundidad. Podemos decir que el amor es el alma, la madre, la reina de todas las virtudes. Así lo dijo San Pablo en su Himno al amor (1Cor13) donde enumera una serie de virtudes… el amor es paciente, manso, humilde. (PK. Niños ante Dios)
por Mery GiovanardiLos jóvenes miramos a los santos con distancia y admiración, como a integrantes de un panteón sagrado, tan inaccesibles para nosotros como las estrellas de Hollywood. Los vemos invencibles y diestros, autores de valerosas proezas y víctimas de martirios impensados. Hombres y mujeres sobrenaturales en circunstancias adversas. Nada que ver con nosotros, que no sufrimos persecuciones, gozamos de libertad de pensamiento y podemos elegir el estilo de vida que nos apetezca sin ser juzgados. Mc Donalds, delivery, dvds, zapping, tarjetas de crédito. Toda nuestra cultura esta configurada para evadir todo aquello que requiera esfuerzo, sudor y sangre. Por ello la santidad es recluida sólo a altares polvorientos.
¿Cómo hacer un buen packaging para la santidad? ¿cómo hacerla vendible para la juventud? El rostro apergaminado de Teresa de Calcuta. El hermoso semblante de Rosa de Lima tatuado por las cicatrices de su corona de espinas. La fisonomía ensangrentada y el corte varonil de Juana de Arco. El slogan de Santa Teresa: “Aunque me canse, aunque no pueda, aunque reviente, aunque me muera”. Con estos elementos, nuestro producto permanecería intacto en las góndolas hasta su fecha de vencimiento. En una sociedad instantánea, el sacrificio ya no vende.Tendríamos que contratar a alguna estrella de Casi Ángeles, vestirla con ropa de moda y lentes ultra grandes, y darle una línea graciosa y pegadiza para que la promocione.

Creer que la santidad es inalcanzable es una gran tentación. Esto nos sucede porque la asociamos directamente con prodigios y milagros y eclipsamos lo más vital en ella: la infancia espiritual. Santa Teresita de Lesieux decía:"La santidad consiste en una disposición del corazón que nos hace humildes y pequeños en los brazos de Dios, y confiados -aun con nuestro cuerpo- en su bondad paternal”. Nunca nos hubiésemos imaginado que el secreto estuviese en algo tan pequeño y olvidado. Esta niñez consiste en desnudarnos ante Dios, abandonarnos en Él con todas nuestras faltas y debilidades. Sabernos amadas a pesar de todo ello y siempre poder volver al regazo cálido de nuestro Padre.
El costado humano de los santos se revela ante nosotras. La infidelidad de Pedro. Los arrebatos de Pablo. El pasado de San Agustín. El primer paso para hacer a la santidad accesible es convencernos que todas estamos llamadas a ella, por más imperfectas y pecadoras. ¿Pero cómo hacerla atractiva? ¿Cómo contagiar a todos los que me rodean con este ideal? En segundo lugar debemos aprender que santidad no es estatismo contemplativo, sino acción. Es la hija volviendo a su Padre: misionando, sirviendo, rezando, regalando maternidad y alma a su entorno. Este ideal sólo se puede contagiar con alegría. Creer de verdad que aspirar a él requiere más actitud que cualquier hazaña que nos muestren en las novelas. Venderla por lo que es: “Santidad: no es fácil, pero es para vos”. Y por qué no, ponerla de moda.

“Realiza en mí el plan de amor y de misericordia del Padre”
(Rito de Consagración de miembros)
La Consagración de miembros de la JF es un camino original de aspiración a la Santidad. Abierto para cada chica de la rama que haya experimentado en su interior la vivencia del ideal “Hija del Padre, forjadora del Reino”; y que, consecuentemente, tenga el anhelo de regalarle su SI al Padre y colaborar con Él para seguir gestando en el corazón de cada JF, una mujer nueva que aspira a la Santidad!
Este camino de Santidad consiste para mí, en pronunciar y hacer vida las palabras de ese extracto del rito de consagración: “Que se realice en mí el plan de amor y de misericordia del Padre”.
¿Qué significa esto? Y ¿cómo vivo concretamente esa aspiración a la Santidad?
No hace mucho tiempo que empecé a recorrer este camino, pero sin embargo puedo decir y estar segura de que en estos pocos meses que pasaron desde que sellé mi consagración, el Padre me está hablando. Este, entonces, es para mí el primer paso en el camino: darme cuenta de que el Padre me está hablando, personalmente: según mi originalidad, desde mi propia historia de vida…
Ante esto, me surge “pero, ¿cómo entender lo que el Padre dice?” y aquí aparece el segundo paso: la vida de oración. Para poder discernir lo que el Padre me dice, necesito disponerme y escuchar en profundidad, desde el alma. Aunque suena simple, muchas veces no es así. Necesito dedicar mi tiempo: tiempo de oración, visitas al Santuario, encuentros con Jesús en la Adoración y la Eucaristía. De esta manera empezamos a “luchar por adentrarnos, con el corazón, en Dios” y así poder descubrir Su voluntad.
El resto de los pasos depende exclusivamente de los dos primeros y no se puede dar sin estos. Van a consistir en responder alegre y generosamente a aquello que el Padre hable en el interior de cada una de nosotras y poder ponernos en movimiento y actuar en consecuencia.
Aspirar a la Santidad como miembro de la JF es decirle SI al Padre y poner nuestras virtudes y debilidades a su disposición para que se realice en nosotras su plan de amor y misericordia!
Faltan pocos días para que se cumplan tres años de mi Alianza de Amor. Cuando pienso en este pacto que sellé con María no puedo dejar de sentirme privilegiada, porque soy conciente de que me eligió especialmente para ayudarla, libremente, en la construcción del Reino de Dios. Ante esto me surgen varias preguntas; “¿Cómo puedo yo colaborar en algo tan grande? ¿Fui elegida entre tantas personas? ¿Seré capaz, cómo hago? ¿Acaso no hay personas que tengan más herramientas que yo?”. Y para mí, todas estas preguntas tienen una sola respuesta: el Capital de Gracias. Ese es mi camino de santificación.
Me costó mucho entender la importancia del Capital de Gracias. Pensar que todo lo que nos cuesta, todo lo que nos enoja, todos nuestros defectos y toda nuestra pequeñez se la podemos ofrecer a la Mater para que la transforme. Y son esas pequeñas pero a la vez tan grandes acciones las que logran que María permanezca en el Santuario y obre sus milagros desde ahí. Somos sus aliadas, Ella cuenta con nosotras para dar respuesta al mundo que tantas dificultades presenta, quiere que salgamos y demos testimonio con nuestra propia vida. ¡Quiere que despertemos santidad en otros! Y es acá donde se complica, porque es en el día a día donde tenemos que dar ese “sí” que Ella dio.
Vivir y permanecer fiel en la Alianza de Amor no es fácil, pero es posible y alcanzable. Si me preguntan cómo hago yo, mi respuesta es simplemente que todo lo ofrezco y lo pongo en manos de María. Pero ese “todo” suena muy abstracto y poco tangible, y ahí es donde entran en juego los propósitos. Que sean prácticos, concretos, precisos, realizables, pero –por favor- ¡cómo cuesta! Desde el no responderle mal a mi hermano que dejó la heladera abierta por décimo octava vez en el día, hasta saludar con una buena sonrisa al señor colectivero. Desde algo tan insignificante como no comerme las uñas, hasta hacer la cama todas las mañanas para ahorrarle el trabajo a otro. Me pasa que muchas veces me pongo un propósito para la semana y que me cuesta ponerlo en práctica porque no fui lo suficientemente concreta. Por ejemplo, una vez le dije a la Mater que durante esos siete días iba a intentar ser más pura. ¿“Ser más pura”? María Solari, ¿algo menos práctico no se te ocurrió, no? Y sí, así me fue. Pasó la semana y ni yo podía revisar si había podido cumplirlo o no. Pero de todo se aprende, así que a la semana siguiente me propuse no salir con nada escotado o cortito. Estaba feliz porque eso sí que lo había podido empezar y terminar. Me había costado, pero se lo ofrecí a la Mater y ella lo transformó.
Es impresionante ver cómo, de a poco, uno va logrando dominar sus pasiones y su carácter gracias al Capital de Gracias. Cada esfuerzo que hacemos y que se lo damos a María como regalo de amor es como una soga que está unida a Ella y cuyo nudo se hace más y más fuerte. La Alianza, para mí, es una continua entrega; un pacto sellado en el que mi misión es que María se quede ahí, en ese Santuario, en ese hogar que tan cobijados nos hace sentir. Yo le doy mi pequeñez, Ella ya hará lo suyo; dejémosla tranquila y confiemos como lo hizo aquel grupito de jóvenes allá lejos en 1914.
Mi Alianza de Amor es permanecer fiel en ese diálogo constante con María. Reflejarla y ser instrumento, nunca olvidándome de que por mi entrega, muchos se salvan, muchos alcanzan la santidad. Porque “Nada sin ti, Nada sin nosotros”.
Meditación
¿Te preguntás como tenés que hacer para escuchar mi voz, para encontrarte conmigo, para sentir todo ese amor inmenso del que te hablo? ¿Te parezco inalcanzable, un misterio sin resolver? Si supieras hija mía, estoy tan cerca… solo debes escuchar mi voz…
MI VOZ DE PADRE EN EL TIEMPO…
…porque en toda la historia de tu vida dejé una huella imborrable. Ningún acontecimiento de tu vida me fue indiferente, ni pasó desapercibido a tus ojos. Pero quisiera que lo descubras vos misma… Pensa, ¿cómo te demostré Yo, Dios Padre, a lo largo de tu vida que te amo? Pensá en 3 regalos concretos que te haya hecho Yo durante tu infancia.
¿Y estos últimos años cuales fueron las experiencias que te marcaron? ¿Cómo me hice presente en esos acontecimientos?
Un tesoro en mi corazón
Mi corazón está en paz, mi espíritu reposa,tengo una madre y un padre, y una familia que crece.He descubierto un tesoro, dentro de mi corazón,tengo una madre y me acuna, que niño feliz que soy.
Mi padre es un padre bueno, pero también exigente,me pide que sea santo, en lo que haga diariamente.A todos los llamo hermanos, y los invito a que vengana esta familia que un PADRE y una MADRE los esperan.
MI VOZ DE PADRE EN TU SER…
…porque fuiste creada a imagen y semejanza mía. También me ocupé de dejar algo mío en tu estructura de ser, en tu personalidad. Si mirás más de cerca vas a descubrir rasgos tuyos que son en realidad míos. ¿Qué rasgos de tu personalidad “heredaste” de mi, Dios Padre? ¿En qué cosas te ves parecida a mí? ¿Qué cosas reconoces en tu personalidad te hacen sentir MI hija?
Se que muchas veces hay cosas que no te gustan de vos, y en las que no me ves en lo absoluto; características de tu personalidad que se vuelven como una cruz y que te gustaría no haber tenido. Sin embargo, en esas cosas también estoy yo, porque esas cosas te hacen sentir pequeña, te hacen volver tu mirada a Mi y prescindir de Mí. No olvides que cuanto más pequeña te experimentes, tanto más amor podré derramas sobre vos. ¿Qué cosas existen en tu personalidad que te hacen sufrir y te hacen sentir pequeña? ¿Cómo reaccionas frente a ellas? ¿Y si me las regalás para que yo obre milagros y las transforme?
MI VOZ DE PADRE EN TU ALMA…
…porque también dejé indicios de mi amor en tu corazón. Cada vez que sentís como un fuego que te quema por dentro que te impulsa a hacer el bien, a buscar la verdad y a trabajar por la justicia, ese soy yo que vivo en vos. Cada vez que de tu corazón brota el amor y la paz, cada vez que te emocionas frente a un niño, a la naturaleza, frente a algún milagro de amor, ese soy yo, que hago latir más fuerte tu corazón. Por eso te pregunto, ¿qué cosas cautivan tu corazón y despiertan tu alma de manera especial? ¿Qué es aquello que te impulsa a vivir y a amar?
Te hablo también a través de los símbolos, a través de las imágenes, a través de las canciones, que te llegan a vos de manera especial, como no le llegan a nadie más. ¿Qué canciones, oraciones, imágenes son tus preferidas? ¿Por qué? ¿Qué mensaje mío pensas se esconde detrás de ellas que te cautiva tanto?
¿Podés verme más claramente ahora? ¿Ves que soy una REALIDAD CONCRETA, que soy un DIOS PERSONA, un DIOS PADRE, TU PADRE? Si todavía te cuesta no te preocupes, no tengas miedo, es un camino… pero no te preocupes Hija, yo voy contigo. Pero no te olvides que si querés ser santa, lo único que tenés que hacer es amarme como a un Padre, y dejarte amar por Mí; el resto se dará por añadidura.
La HIJA le contesta a SU PADRE…
¿Sabés qué, Padre mío? Creo que te olvidé un poco. Sí, aunque no parezca. Olvidé lo mejor de nosotros dos, lo mejor que teníamos y lo que me daba tanta fuerza y felicidad. Olvidé nuestra intimidad. Tanto hablar de Vos, tanto buscarte en los otros, tanto querer imitarte y trabajar por tu Reino que te olvidé. Me estás diciendo, claramente:
“Gracias, pero yo no quiero tanto trabajo, tantas palabras, tantas obras. Yo quiero más que nada TU AMOR. Yo quiero que pasemos tiempo juntos, que te dejes descubrir por mi amor, que me dejes amarte y que me ames. Los dos solitos, en la soledad de nuestro Santuario. Cuando nadie nos interrumpa. Cuando no haya nadie que pueda juzgarte, exigirte. Yo tampoco te condeno, eso lo sabés bien. Te lo grabé en el alma hace mucho. Por eso, a pesar de lo que tu cabecita piensa, seguís adelante. Porque me sabés Padre, aunque muchas veces no me sientas. No me entendés como juez en algunos momentos, y te olvidaste de algunas cosas. ¿Y todo eso, por qué? Porque dejaste para lo último lo mejor y lo más impórtate: NOSOTROS. Yo, tu Dios, y vos, mi hija muy amada. Volvé, te extraño...”
Nosotros Padre. Al final de día siempre estamos nosotros dos. Y a veces... es bueno que estemos SOLO NOSOTROS DOS.
En este momento el Cielo se regocija, porque la hija vuelve a los brazos del Padre. Y la hija es feliz, porque se da cuenta de lo que se había estado perdiendo, y de que ya nada la va a hacer partir de nuevo.
¿Cómo es mi diálogo y mi vínculo con Dios? ¿Cultivo mi vida de oración? ¿Qué es para mí la oración? ¿Cómo me gustaría que fuera de acá en adelante?
Siento tu bondad y tu cercanía que brinda calidez. Quisiera quedarme junto a vos, porque en tu cercanía me siento bien. al igual que una planta joven necesito de vos para apoyarme y ganas altura. Porque entrelazada y sostenida voy confiada por la vida. de tu mano mis pasos se hacen más rápidos y seguros y respiro libre de temores. Apoyándome en tu yo, crece mi yo. ¡Sos mi felicidad! Si vamos tomados de la mano, ningún camino es demasiado largo y la mutua compañía nos hace felices. Y todo este cariño experimentado a tu lado me urge transmitirlo. Yo te pido, ya no me sueltes nunca más. Me confío a vos de corazón.
“LOS SANTOS HAN COMENZADO A AMAR CUANDO SE SUPIERON, SE SINTIERON Y SE EXPERIMENTARON AMADOS” PK
…por eso, si de verdad querés ser esa MUJER NUEVA que DESPIERTA SANTIDAD, la clave está en trabajar el sentirte HIJA DE DIOS, en abrir el corazón al AMOR DEL PADRE, porque solo fundada en ese amor es que vas a poder decirle a Dios con todo el corazón y regalándole toda tu libertad “Sí Padre, sí, que se haga tu voluntad, aunque me traiga alegría, tristeza o dolor”.
¿Cómo aspiro a la santidad? Si preguntamos a la gente qué piensa que es la santidad, la mayoría pensará que es algo imposible de alcanzar, y que sólo son santos aquellas personas consagradas a Dios...
¿Y por qué no podemos ser santos los jóvenes? Ahí es donde entramos nosotras, la JF, al demostrar que la santidad es posible y un llamado para todos. Para mi, ser santa es un continuo aspirar a seguir las Huellas de Dios, a descubrirlo en los demás, y a transmitirlo con nuestra vida, con nuestro testimonio. Somos humanos y por eso no nos resulta nada fácil: en el camino nos caemos, nos olvidamos por momentos, nos confundimos, atravesamos distintas etapas pero lo más importante es pararnos a pesar de las caídas, retomar el camino con más fuerza todavía, aprender de cada error, de cada situación..
Al hablar de mi experiencia personal, cómo aspiro a la santidad, tengo que admitir que es bastante corta...
Hace poco tiempo que descubrí realmente el sentido de buscar la santidad permanentemente; me di cuenta que era feliz sólo al hacer las cosas que valen la pena: aquellas que Dios quería que realice. Cuando caía en la masificación por ejemplo y hacía lo mismo que los demás, no me sentía yo misma; eso no era lo que la Mater deseaba para mí...
Todo esto lo descubrí al entrar a la JF! Quizás suena exagerado, pero realmente fue así... en el movimiento aprendí que de a poquito, ofreciendo cada sacrificio a la Mater recibimos cosas mucho más grandes!!! No contestar mal a los padres, cambiar mi programa favorito de TV por una reunión de grupo, esforzarme en el colegio para superarme a mí misma, comportarme puramente cuando salgo con mis amigas, son algunos ejemplos de distintas actitudes que en definitiva no son un sacrificio, porque también nos hacen felices a nosotras al acercarnos cada vez más a nuestro Padre Dios...
El motor que me impulsa a seguir intentando es el anhelo de, cada día, parecerme más la Mater unido al ideal de llegar a ser, como toda JF en este año, una Mujer Nueva que Despierta Santidad en todo lugar y en todo momento, una mujer pura que es un milagro vivo de María, que encarna el ideal de la Mujer Nueva que pensó para nosotras el Padre Kentenich. Y cuando uno dice Sí a esa Misión del Padre, la Mater nos pone en el camino chicas que nos acompañan en el anhelo a la santidad, hermanas de grupo, otras chicas de la JF de mi provincia, las jefas de rama, nuestra familia, las hermanas asesoras, todas ellas nos ayudan a tener bien presente el plan del Padre Dios para nosotras y a aspirar cada vez más alto.

En nuestras vidas pasamos por diferentes etapas, y hay una muy especial que es cuando estamos en busca de nuestra personalidad. En este tiempo buscamos personas o cosas que sean nuestras guías. Es importante en estos casos saber buscar a esa guía. Una vez que elegimos, y elegimos bien, como yo elegí estar en Shoenstatt, aprendemos a ver la vida desde otro punto de vista.
Con respecto al lema MUJERES NUEVAS, DESPERTEMOS SANTIDAD. “Despertar santidad” Son palabras tan fáciles de pronunciar....pero muy complejas al ponerlas en práctica. A través de ese lema queremos ser pequeñas Marías, y que reflejemos en nuestra mirada y palabras que Dios habita en nosotras. No fue fácil, ni lo es ahora llevar este lema, pero durante este año tan largo pero que paso tan rápido tratamos, como Apóstoles, llevarlo a nuestra vida diaria; si bien no está cumplido pero lo vamos cultivando en el día a día mostrándonos como verdaderas mujeres y Apòstoles de Ella, la Reina, María.
Este lema nos queda para siempre, para recordar que somos mujeres que intentamos despertar esa SANTIDAD.
lunes, 6 de octubre de 2008
¡DESPERTAD Y DESPERTAOS MUTUAMENTE!

“¡¡¡¡Riiiiingggggg!!!!” Son las 7 y media de la mañana, y con pereza manoteás el despertador que suena y suena en tu mesa de luz. Lo único que querés es que deje de sonar… aunque sepas que tenés que despertarte, la realidad es que querés dejar de escuchar ese ruido chillón, porque despertarse es incómodo y molesto.
El despertador es el peor enemigo universal del ser humano (sin importar color, género o nacionalidad) porque es aquel que nos saca de la comodidad de nuestros sueños, de la felicidad de nuestro mundo de mentiritas; nos despierta de nuestras mejores fantasías donde somos aquellas que nos gustaría ser, y donde las reglas las ponemos nosotras y nadie más.
Sin embargo, si el despertador no sonara, viviríamos entre almohadas, soñando con lo que nuestra vida podría haber sido, pero sin hacer nada por que esos sueños se vuelvan realidad. Si el despertador no sonara… nos quedaríamos dormidas. Pero nadie nació para dormir. La vida está para vivirla, no para dormirla y soñarla. Todos estamos llamados a despertarnos, a activarnos, a hacer algo por nosotros y por el mundo, incluso aunque eso signifique resignar nuestro mundo de ensueños. ¿Conclusión? Es necesario que me despierte si quiero hacer que mi vida valga la pena; ergo son necesarios los despertadores.
Ahora, señoras y señoritas, no se dejen guiar por las apariencias. Los despertadores no solo vienen de metal, eléctricos o incluidos en un celular. Despertador es, por definición, todo aquel ente “que despierte”, ya que es un objeto que se define por la acción que cumple, ¡y cuantas cosas en nuestra vida nos despiertan, nos recuerdan que no estamos soñando; que tenemos una sola oportunidad para vivir nuestra vida! Ya los antiguos griegos, padres de la filosofía, hablaban de hechos concretos, de dudas y cosas sin entender que “despertaban” la mente del hombre llevándolos a vivir la increíble aventura de conocer el mundo y conocerse a sí mismo. Ellos decían que las dudas y las preguntas eran uno de los caminos para despertar el pensar filosófico, el pensar profundo.
Así como los griegos, a lo largo de mi corta vida pude también encontrar despertadores de todos los tamaños y formas: profesores de facultad, compañeros de colegio, situaciones extremas, sorpresas, cruces, catástrofes mundiales, injusticia social, actos de heroísmo, personas especiales, actos de verdadero amor… y así podría seguir. Todos tienen algo en común: los despertadores son personas, situaciones o cosas que incomodan, que nos increpan; son ese “riiiiiing” en el medio del silencio que nos hace saltar de la cama, como aquella nota de la sinfonía que no suena armónica, que el oído escucha especialmente porque no suena igual. Aquello que “no pega” DESPIERTA. Aquello distinto DESPIERTA. Aquello original y singular DESPIERTA.
A través de cada una de esos sucesos que al principio nos parecen “molestos”, Dios quiere despertarnos para algo… o mejor dicho para Alguien, para El. Porque solo los que están despiertos verán a Dios (podríamos agregar esa Bienaventuranza); y solo los que ven a Dios serán santos.
Estamos llamadas a ser despertadoras nosotras mismas también, a ser esas “piedras en el zapato” que ayuden al mundo a salir de su propio egoísmo; de despertar a ese mundo profundo y dormido en cada ser humano. Y como schoenstatteanas, queremos ser aquellos instrumentos de la Mater, para que a través nuestro Ella despierte a todo el mundo para Dios.
Pero para poder despertar primero tenemos que estar despiertas. ¿Qué es estar despierto? Sin duda que no tiene que ver solamente con tener los ojos abiertos. ¿Cuántos zombies hay caminando por este mundo, que duermen poco, pero viven menos aún? Estar despierto es estar atento a las sorpresas de la vida, a las mil y un oportunidades que Dios me da para poder regalarle al mundo lo que soy, lo que tengo en mi interior, aquello para lo que fui hecha: mi ideal personal.
Por eso, hoy las invito a reflexionar, para comenzar a despertarnos: ¿Cuáles son los despertadores de mi vida? ¿Qué situaciones, personas hoy concretamente interpelan mi corazón? ¿En qué cosas soy yo misma un despertador?
La próxima vez que escuches un “Riiiiiing”, entonces, dale gracias a Dios, y procurá que el próximo “ruido molesto que saca de la comodidad” venga de tu propia vida. Vale la pena arriesgarse. Está comprobado casi científicamente que la vida de verdad, vivida plenamente, supera ampliamente nuestros más excelsos sueños.
JF Confidentia
domingo, 14 de septiembre de 2008
Editorial
A quien nos despertó en santidad
Padre, hace 40 años te dormiste en un sueño eterno porque así fue tu muerte… no luchaste con ella... así como viviste, así te entregaste a los brazos del Dios de Misericordia. Toda tu vida fue don y así tu muerte fue un regresar a la Fuente de donde habías partido.
Padre, hace 40 años te dormiste en un sueño eterno partiste rápido, sin despedirte porque no hay un despedirse de tu corazón de Padre porque continúas estando presente y vivo.
Padre, hace 40 años te dormiste en un sueño eterno fuiste, por fin, colocado en el regazo de tu Madre Amada porque toda tu vida fue “sí filial de oblación” a Ella, fue un anuncio de sus glorias.
Padre, hace 40 años te dormiste en un sueño eterno, regresaste al corazón de Dios revestido de Sacerdote, el gran misterio y misión de tu vida... después de la Santa Misa la que celebrabas siempre con gran recogimiento, haciendo de ella un cielo en la tierra.
Padre, hace 40 años te dormiste en un sueño eterno, pero cuánto habías DESPERTADO en tu vida, cuánto has DESPERTADO en estos 40 años y cuánto seguirás DESPERTANDO:
DESPERTASTE un amor a la MTA: filial, íntimo, cálido, profundo:
“Ustedes no se dan cuenta con cuánta intimidad amo a la Santísima Virgen.” (PK - 1947)
“Ella puso a mi disposición su poder real y su corazón maternal.” (PK – 1935)
DESPERTASTE el fuego apostólico por la renovación del mundo:
“¿Qué significa el imperativo: ‘Id por todo el mundo’? Significa dinamismo en toda su amplitud (...) No proclamamos una huida del mundo, tampoco un mundanismo o una avidez por el mundo; no nos contentamos con vencer al mundo, sino queremos que la Iglesia penetre el mundo. Debe impregnarlo hasta llegar a ser alma del mundo.” (PK)
“No lo grande, ni lo más grande, sino lo más excelso ha de ser el objeto de vuestras aspiraciones.” (PK - Acta de Fundación)
DESPERTASTE un jardín de azucenas, formado de Mujeres Nuevas, que regalan al mundo el rostro de María:
“¡Despertad y despertaos mutuamente! Deberíamos despertarnos también para la gran misión que tiene Schoenstatt para el tiempo actual. La Santísima Virgen las ha enviado a ustedes aquí, las quiere transformar en sus instrumentos para poder anunciar la misión de Schoenstatt en todas partes a donde ustedes lleguen.” (PK a la JF – 1946)
DESPERTASTE una fe práctica que cree en el Dios de la Vida:
“El hombre de una fe viva en Dios, es un hombre de mirada profunda. Posee una nueva luz, una fuente de luz. Ve muchas cosas que otros no ven. Es capaz de contemplar el fondo de las cosas. Un hombre de mirada profunda... Hacer de todo lo creado, que todas las creaturas, sean transparencias de Dios. Ve a través de ellas como a través de un cristal. Detrás de todo vislumbra al Dios vivo y las disposiciones y amor divinos.” (PK)
DESPERTASTE la confianza en el plan de amor de un Padre que está detrás de cada pequeñez de la propia vida:
“Nuestra idea fija debe llegar a ser: ¡Dios me ama! La mejor comprobación es mi propia vida, son las manifestaciones de benevolencia divina en el camino de mi vida, su benevolencia para con mi cuerpo, para con mi alma, para cada aspecto de la naturaleza y de la sobrenaturaleza. Debemos aprender a descubrirlo en nuestra vida diaria.” (PK a la JF argentina – 1952)
DESPERTASTE la vivencia de un amor verdadero que regala certeza de ser las Hijas más Amadas.
“Cuántos millones de hombres ya no tienen padre! ¿Cómo suena hoy la palabra ‘padre’? Millones y millones no tienen idea de los rasgos paternales de Dios, porque nunca han percibido el reflejo de este Dios, estos rasgos paternales de Dios en su padre humano. Ustedes saben cuán profundamente impulsado me he sentido a sacrificarlo todo para que se tornara realidad este orden salvífico de Dios.” (PK -1952)
“Con el pensamiento en el Santuario nos levantamos, atravesamos el día y a la noche vamos a descansar. Si se nos presentan dificultades, las llevamos al Santuario; pero también con nuestras alegrías nos dirigimos allí. Hacemos participar a la Madre de Dios en todo.”
(PK a la JF – 1950)
DESPERTASTE una Familia, constructora de la Iglesia de las Nuevas Playas.
“Poder de amor, esa es nuestra misión... Un poder de amor que conquista la Iglesia, que colma a la Iglesia con el heroísmo del amor.” (PK)
PADRE CONTINÚA TU MISIÓN, DE SER DESDE LA ETERNIDAD, QUIEN NOS DESPIERTA EN SANTIDAD.
PADRE QUE NUESTRA SANTIDAD EN LO PEQUEÑO SEA REFLEJO DE TU SANTIDAD.
El Padre y Fundador nos invita a despertar en Santidad

(selección de textos)
¿Para qué queremos despertar?, ¿para qué queremos despertar nuestra comprensión?
Para la necesidad de nuestro pueblo y de nuestra patria. No necesito describir esta necesidad. ¡Cuántos, de nuestra propia familia han quedado en los campos de batalla! ¿Qué familia no ha pasado por angustias, sobre todo en los últimos años? ¡Cuán fuertemente sufre nuestro pueblo y nuestra patria la derrota! En todas partes escombros morales y religiosos. Queremos despertarnos mutuamente. “Despertad y despertaos mutuamente” frente a la necesidad imperiosa de nuestro pueblo y de nuestra patria. Todos somos hijos de este pueblo, por eso es lógico que interiormente suframos con él su angustia…
Si de alguna manera nos fuera posible, deberíamos empeñarnos con toda el alma para que podamos iniciar un movimiento fuerte y activo. Se debe sentir el triunfo de un movimiento de amor activo, allá donde actúa una hija de Schoenstatt. Queremos transformarnos en Pequeñas Marías.
Se dice de Cristo que vivía haciendo el bien. Lo mismo podemos decir de su Madre. Pero también nosotros debemos hacer de la misma manera las obras de caridad materiales y espirituales. En todos aquellos lugares en que Dios nos ha colocado, queremos disminuir las necesidades, hacer obras de caridad. No solamente por palabras queremos ser hijas de Schoenstatt por nuestra elocuencia, sino también por el hecho de dejarnos transformar interiormente. Y esto lo demostramos haciendo el bien en todas las ocasiones que se nos presenten. “¡Señor no tienen más vino!”, son palabras de la Sma. Virgen, que encuentran en nosotros una fuerte resonancia. Nuestro pueblo “no tiene más vino”. El dominio moral, la salud, la seguridad económica, la aspiración religiosa y moral, todo esto le falta a nuestro pueblo. Es la Sma. Virgen, quien pone estas palabras en nuestros labios y quien une sus manos con nosotros, implorando una gran bendición para todo el país.
¿Y cuál es la misión de Schoenstatt? Abran el acta de fundación. Allí escuchamos al final, palabras vigorosas de la Sma. Virgen: “No crean que en el tiempo actual sea algo extraordinario si Ustedes aumentan al máximo las exigencias…” ¿A quién le fueron dirigidas estas palabras? A la juventud masculina de 1914. Es como si la Sma. Virgen digiera similares palabras. “Si ustedes se esfuerzan por traerme aportes al Capital de Gracias, es decir, si comienzan a considerar al Santuario una escuela de santificación, entonces yo me preocuparé para que las palabras finales del Acta de Fundación se hagan realidad”. Son palabras serias.
¿Cuál es ahora una de las tareas más importantes? Colaborar para que nuestro pueblo pueda salir de la corrupción moral y elevarse hacia la luz. Debemos ayudar a que nuestra patria sea nuevamente un país bendecido.
Es una tarea que la Madre de Dios quiere colocar en nuestros días sobre nuestros hombros. Es una tarea tan grande, que puedo comprender que ustedes pregunten: ¿cómo podremos realizarla? Visto más de cerca, significaría: queremos sentirnos responsables de que Schoenstatt pueda crear en nosotras y por nosotras, el hombre autentico; de que Schoenstatt pueda crear en y por nosotras, a la joven autentica, católica, porque eso es lo que necesita hoy el pueblo.
Por el tiempo agitado actual, por los múltiples golpes de la vida, ha desparecido en gran parte lo autentico en el hombre.[1]
¡DESPERTAR A LA MUJER NUEVA!

¡Sí! Debe nacer el hombre nuevo- la mujer nueva, debe ser vencida simultáneamente la mujer nueva- el hombre viejo. ¿Cómo es este hombre viejo?, ¿esta mujer vieja?
Es el hombre burgués, que en todas partes busca su tranquilidad, que aspira únicamente a ella; pero esta tranquilidad es la del cementerio. Una tranquilidad tal no la queremos tener. No queremos ser hombres burgueses. “Despertad y despertaos mutuamente”. (…)
El hombre burgués es también un hombre pesimista. El hombre de hoy esta cansado, no sabe que hacer. ¿A quién se le puede creer?.... Pero nosotros queremos ser una auténtica Juventud Femenina de Schoenstatt, que es optimista y avanza confiadamente.
También debe ser vencido el hombre proletario. Sólo ve su casta. Nosotros queremos salir de la cárcel de un único estado, queremos servir a todo el pueblo. Debe morir en nosotros el hombre viejo, debe surgir el hombre nuevo con toda su actitud amplia, generosa, el hombre que abarca con su interés y su amor a todos los estados sociales, a todo el pueblo. No debo darme únicamente con los de mi clase. ¡Romper estrechez! “Despertad y despertaos mutuamente.”
También debe ser vencido el hombre liberal. Es el que en todas las situaciones busca solamente su propio provecho. Si el hombre burgués quiere su tranquilidad, el liberal quiere trabajar, pero solamente para su propio bienestar.
“Despertad y despertaos mutuamente”. ¡Que se haga el hombre nuevo!, ¡la mujer nueva!
¿Cómo nos imaginamos al hombre nuevo?
Hace un año, por lo menos, se consideraba que debía poseer todas las aptitudes positivas naturales. Físicamente vital y sano. También nosotros aspiramos a ese tipo de hombre, pues “un santo triste, es un triste santo”. No queremos ser hijos de Schoenstatt tristes. La alegría debe irradiar en nuestro rostro. Queremos ser y permanecer originales, por lo menos no queremos tener, por principio, el concepto de que ser bueno, ser religioso, implica ser triste. La juventud quiere ser muy alegre y debe serlo. Tengan en cuenta que tiene una estrofa dedicada a la alegría. (Se refiere al Cántico al Terruño, la cuarta estrofa)
También queremos tratar de conservar la salud. ¿Qué podemos hacer para permanecer sanas, dinámicas, originales? El hombre de hoy esta muy cansado. El año pasado se dijo: “nos conformamos con que la guerra termine de una vez”. Y la única preocupación de hoy es como conseguir lo suficiente para comer, o se piensa solamente en el terrible desprecio que sufre nuestra patria
El hombre actual debería ser también espiritualmente dinámico y vital. También nosotras queremos reflexionar, ser receptivas para todos los valores espirituales. Un auténtico hijo de Schoenstatt debe aspirar a una cierta plenitud espiritual. Queremos ser receptivas y dinámicas no sólo física, sino y, también, espiritualmente. Se debe notar desde afuera. También en este sentido debemos poseer cierto estilo de vida.
Además debemos poseer una voluntad fuerte y riqueza interior. Debemos ser, jóvenes auténticas, es decir, poseer un corazón cálido, sentimientos profundos. También en este aspecto actualmente hay apenas una diferencia entre muchachos y chicas. En todas partes hay demasiada nivelación. La riqueza interior pertenece a una auténtica joven, a una autentica mujer. Se ha hablado de fidelidad, pero en todas partes triunfa la infidelidad.
Todo lo grande y noble que en los últimos años se ha proclamado como puntos programáticos, corresponden también al auténtico hijo de Schoenstatt, a la juventud schoenstattiana.
Pero eso aún no toca lo más profundo. ¿Qué aspectos tiene el hombre nuevo que nosotros queremos encarnar y que debe realizarse cada vez más por medio de nuestras peregrinaciones a Schoenstatt? Estamos orgullosas de creer, de tener fe, en que la Sma. Virgen ofrece aquí gracias de transformación. Hace siglos que sabemos cómo es el nuevo hombre que Ella quiere formar. Es el hombre nuevo en Cristo, y como hijos de Schoenstatt agregamos: en Cristo, tal como vive en la Sma. Virgen. Es la pequeña María, la pequeña maría cristoforme.
Creo que aquí nos debemos detener un poco. Lo que quisiera decir no podrán comprenderlo en todo su sentido, y sin embargo quisiera regalárselo en sincero agradecimiento, porque han escuchado el llamado de la Sma. Virgen y la han seguido, porque están dispuestas a aceptar sobre sus débiles hombros la gran tarea que Dios ha confiado a Schoenstatt, y llevarla victoriosamente hasta el fin de su vida... [2]
Un ejemplo de MUJER NUEVA QUE DESPIERTA SANTIDAD
Resumen de la entrevista a Mercedes Alfonso,
fundadora del Hogar de María
Mercedes Alfonso, es la fundadora del hogar de María. Su historia personal de vida fue una fuerte voz de Dios para descubrir la misión apostólica que el Señor le había encomendado a ella desde siempre.
Mercedes, en su niñez y juventud, tuvo una vivencia familiar muy hermosa y feliz pero distinta. Ella tiene una hermana con una lesión cerebral severa y esta situación la signó profundamente. Luego se casó y formaron una familia cristiana, muy bien conformada; después de varios hijos tuvieron a una hijita con Síndrome de Down. A partir del nacimiento de su hija con discapacidad, junto a su marido, comienzan a participar de una asociación de Síndrome de Down en Mar del Plata, Asdemar.
“Cuando uno está tan cerca de la realidad doliente del otro, realmente mira al cielo… y así me pasó a mí, miré al cielo un día y dije: ‘Dios Padre, ¿qué es lo que querés de nosotros? ¿Qué es lo que querés de mí?’
Porque toda una vida en una familia que ya tenía una persona con discapacidad me fue dando cierto conocimiento y familiaridad con el tema, y luego una hija, me dije: ¿ ‘esto es PARA ALGO’. Esto tiene detrás un proyecto tuyo muy perfecto que ojalá pueda yo, como instrumento, poder llevar adelante.”

Colaborando en la asociación, un día Mercedes recibe un llamado de la presidente de Asdemar para pedirle colaboración en un caso de un chico con síndrome de Down que, según la denuncia, estaba en una situación de alto riesgo. Así, con su marido, van hacia el lugar donde vive este niño y lo encuentran en una chocita (no tenían agua, piso, nada). Y también encuentran a una señora con sus 4 hijos: 2 mellizos, una niña y después, en un rinconcito, casi en posición fetal, y casi desnudo a Ramoncito. Se lo llevan con ellos y comienzan a ayudarlo. Luego de estabilizarlo clínica y terapéuticamente, lo institucionalizan en un hogar. A partir de esto comienza para Mercedes el camino que abre Dios Padre, a través de María. Ella quería quedarse con Ramoncito pero veía que Dios no le pedía sólo eso. Descubre la voluntad de Dios cuando una amiga le dice: “En vez de ser hogar para uno, porque no pensás en hacer un hogar para muchos”.
A partir de esto, Mercedes decide compartir lo mejor que tiene: “su vida de fe y su familia.”
Lo primero que hizo, siempre junto a su esposo, fue rezar mucho, en soledad, intimidad, en el corazón del Santuario y pedirle a la Virgen María que guiara sus pasos. Y después de rezar y reflexionar comienza a buscar ayuda.
Luego de decidirse por el proyecto forman una asociación civil sin fines de lucro junto a un equipo de colaboradores. El objetivo primordial de esta asociación era fundar un hogar para niños discapacitados mentales en situación de abandono, pobreza extrema o alto riesgo. Luego de tres años de reuniones el hogar comienza a funcionar.
“El hogar tiene el germen en la familia, entonces como familia no sólo cobija y transforma a los niños del hogar sino a todas las personas que necesariamente se van vinculando con él.”
“Hoy tenemos 21 niños, 35 familias que están trabajando en el hogar mas una red de voluntarios que “ad honorem”, llevan adelante toda una conquista en la ciudad de más voluntarias, de más socios, de más personas que colaboran de forma económica.”
La gente colabora porque – como nos dice Mercedes:
“Dios se manifiesta en la pureza más absoluta a través de estos seres, porque no están contaminados. No tienen el egoísmo propio que tenemos nosotros cuando vamos creciendo y nos vamos contaminando en muchas cosas. Ellos permanecen intactos como el fiel reflejo del amor de Dios Padre. El amor que se despoja de todo, que deja todo por lo que es el ser en sí mismo. Y eso es el reflejo más puro de los valores cristianos”.
Con este testimonio Mercedes nos invita a que como jóvenes de hoy, así como ella lo hizo, “busquemos en la mirada de Dios Padre y de María el camino a seguir. Todo lo que nosotros nos proponemos hacer, si es a la luz de Dios y es de Dios, lo vamos a poder llevar a cabo en cualquier orden de la vida.”
Dios nos necesita, Dios se vale de nosotros para construir un mundo nuevo. Somos nosotras, las mujeres nuevas, a través de los cuales Él se manifiesta. “Nada sin ti, nada sin nosotros.”
Entrevista realizada por Mery de la Riva, Mar del Plata, Julio de 2008.
Despertando a una nueva vida

Queridas chicas:
Quería compartir con ustedes un despertar de esos que sólo la Mater obra...
En las vacaciones de invierno, la JM y JF de Mar del Plata organizó una misión a Lobería. Fue una semana llena de manifestaciones de la Reina, y a mí me tocó “ver una en vivo y en directo”.
El segundo día de misión, con mi compañero, Tincho, llegamos a una casa muy descuidada. Tocamos el timbre y aparecieron dos ojos tristes y muy serios, que amenazaban con no abrir. Con un gesto le dije a Tincho que levantara la Mater Peregrina y a la señora se le iluminó la cara cuando la vio.
Enseguida nos abrió la puerta... ¡de su casa y de su corazón! Pocha, así se llama nuestra señora, estaba en un momento de mucha depresión, de esos en los que no se levantan de la cama ni para poner agua para el mate. De hecho, tenía como fobia de entrar en la cocina. La casa estaba muy sucia, igual que ella, y sus ojos reflejaban un vacío, una tristeza... Estuvimos toda la mañana con ella, y prometimos volver a la tarde para tomar unos mates y después ir a Misa juntos. Cuando volvimos, estaba bañada, cambiada, la casa limpia y ordenada, y ella, con una pequeña sonrisa, que fue creciendo a lo largo de los 3 días que la visitamos sólo a ella.
Pocha volvió a ir a Misa, a acercarse a la Mater, a poner su dolor en sus manos, y sobre todo: ¡a sonreír!!! Y les puedo asegurar que ni Tincho ni yo hicimos nada. La Reina fue la que despertó en nosotros la necesidad de estar ahí… ¡La Reina fue la que despertó en ella las ganas de volver a vivir!!!
Fue muy fuerte, pero nos recordó que somos simples instrumentos, que dóciles, la ayudan a hacer grandes cosas.
¡Si se lo pedimos con ganas, la MTA despierta en nosotros y en los que nos rodean ganas de vivir, de salir adelante y de contagiar!!!
Una vez más, esa frase tan repetida se cumplió y se convirtió para todos los misioneros en el lema de nuestra vida: "Ella es la Gran Misionera, Ella obrará milagros, ELLA OBRA MILAGROS!”
Desde el Santuario de las Nuevas Playas,
martes, 15 de julio de 2008
Editorial
MUJER NUEVA

Viajaba en aquella mañana hacia la ciudad y de pronto me detuve en los rostros de las personas. Contemplaba, especialmente, el de las mujeres y desfilaban ante mis ojos:
• mujeres ancianas – mujeres niñas
• mujeres sencilla – elegantes – pobres – extravagantes
• mujeres solas – con compañía
• mujeres que experimentan que la realidad las asfixia – mujeres que viven en sueños
• mujeres metidas en su yo / mujeres acostumbras a dar
• mujeres preocupadas / mujeres desinteresadas de todo
Y se encendió en mí la pregunta:
¿SABEN ELLAS QUE EN CADA UNA SE ESCONDE LA OPCIÓN DE SER MUJERES NUEVAS???
¿SUstedes me contestarán: “NO LA MAYORÍA NO LO SABE.” “NI LE INTERESA.” “SI SE VIVE SIN IDENTIDAD MUCHO MENOS SE VIVE LA MISIÓN QUE PARTE DE ELLA”
En ese viaje también recordé la situación de nuestra Patria. ¡Imposible olvidarse o evadirla! La Patria nos duele, nos preocupa, nos reclama. Y otra vez volvía a mí la pregunta sobre el rol de la Mujer en la sociedad, en la Patria. “Quien quiera salvar a la sociedad actual tiene que devolverle el verdadero ideal de mujer”; las palabras del Padre Kentenich se hacen muy elocuentes en nuestra Argentina de hoy.
Porque sabemos que, como Juventud Femenina, tenemos una misión sagrada: PREVIVIR A LAS DEMÁS MUJERES UNA NUEVA IMAGEN DE MUJER.
Porque experimentamos que ser MUJER NUEVA NOS DESAFÍA, CADA DÍA, A CADA UNA.
Porque estamos convencidas que, aunque hayan muchos modelos de Mujer, es MARÍA INMACULADA LA MUJER ETERNA, LA MUJER EN PLENITUD.
Porque queremos ser PROTAGONISTAS DE UNA PATRIA NUEVA en donde urge el liderazgo femenino auténtico que regale lo propio de su esencia: el diálogo, la promoción de los vínculos, de la reconciliación y de la unidad.
Es por eso que queremos regalarles esta “HUELLAS” QUE TOMA A LA MUJER NUEVA COMO PROTAGONISTA:
- Mujer Nueva comprometida con la Patria
- Mujer Nueva que promueve la vida nueva
- Mujer Nueva de corazón puro
Con este aporte queremos alentarlas a que DESPIERTEN Y SEAN PARA EL MUNDO, PARA LA PATRIA, PARA LAS DEMÁS MUJERES, ESA MUJER NUEVA QUE EL PADRE ANHELA.
Hna. María Luz
Taller del Lema del año
El corazón puro de la Mujer Nueva

Queridas chicas: Esta vez la reflexión la elaboramos a modo de taller, el objetivo es presentar el lema
(los valores que esconde), que puedan intercambiar opiniones en sus grupos y brindarles herramientas para vivir el lema en la vida cotidiana.
Oración de inicio:
¡Gracias Padre nuestro por regalarnos a María la Mujer Nueva!
Ella es la mujer prometida que nos trajo la Salvación.
Ella es la primicia de la nueva creación liberada por Cristo del pecado.
Ella es la tierra nueva en que, ya desde su concepción inmaculada, habita la justicia.
Ella es la que custodia en su seno inmaculado la Vida nueva del Señor.
Ella es la mujer nueva compañera del Hombre Nuevo, Cristo.
¡Gracias Padre nuestro por regalarnos a María la Mujer Nueva!
Ella es la primera discípula del Señor que guardó sus enseñanzas en su corazón y las hizo vida.
Ella es la mujer heroica a la que diste un corazón nuevo capaz de dar todo por amor a su Hijo.
Ella es la mujer alegre en el servicio, mujer fuerte en el dolor, mujer que anticipa el gozo eterno que nos espera.
¡Gracias Padre nuestro por llamarnos para ser –como Ella- Mujeres Nuevas!
Porque como Ella queremos regalar la imagen verdadera de Mujer.
Porque anhelamos formarnos como Mujeres íntegras que reflejen lo más noble y digno de su esencia.
Porque descubrimos que la pureza es nuestra arma de combate ante este mundo sexualizado.
Porque necesitamos la fuerza y la gracia para vivirlo heroicamente en todas las circunstancias.
¡Gracias Padre nuestro por María, la Mujer Nueva!
¡Gracias Padre nuestro porque, en Ella, nos llamas a ser Mujeres Nuevas!
Motivación:
Se dividen en distintos equipos. Cada uno recibe un afiche – plasticola – revistas. Plasman en el afiche, a través de imágenes o palabras, el concepto de pureza que generalmente tiene la gente o que nos presenta el mundo. Con los afiches de cada equipo se arma un gran collage.
Experiencia personal:
¿Qué es la pureza para vos?
Dinámica:
Se reparten los siguientes aforismos del Padre Kentenich (libro “La riqueza del ser puro”), con ellos –cada dos chicas- elaboran el concepto de pureza.
El que desea agradar a Dios, ha de aspirar a la pureza acorde a su estado de vida.
La pureza es un bien escaso pues solamente pocos logran dominar el desorden de su vida instintiva.
La pureza acorde al estado de vida destrona la presunción y la sensualidad.
Cuanto más puro sea nuestro ser, nuestro pensar, querer y sentir, y cuanto más transfigurada nuestra fantasía, tanto más rápidamente nuestro instinto de amor se encauzará hacia Dios, sin privar en nada por ello a los hombres de la riqueza y del calor de nuestro corazón.
Aquél que es puro no domina únicamente su vida instintiva, sino también las imágenes de su fantasía y de su memoria.
La pureza despierta y agudiza la conciencia de la dignidad y nobleza que posee una personalidad vigorosa y espiritualizada.
Las personas puras ejercen una influencia enaltecedora a su alrededor, porque se hallan fuertemente cobijadas en el Eterno, en lo Divino.
El brillo de un alma pura se transmite involuntariamente a los ojos. Por eso, las personas puras son siempre maravillosamente hermosas, agradables y atrayentes, aún cuando su cuerpo sea deforme.
El que quiera educar hombres nobles y puros ha de darse a ellos en forma noble y pura.
La educación en la pureza es imposible sin la educación en el amor.
¡Aquel que quiera llevar una vida de pureza, ha de procurar un corazón puro! ¡Todas las fuerzas de su amor han de pertenecer, de manera ordenada, a Dios, y, en El y por El, a los hombres!
Un corazón puro no se envilece, no se esclaviza a las criaturas.
A pesar del pecado original permanece en nosotros un marcado sentido para la pureza y la nobleza. Cuanto más desarrollamos ambos, tanto más cerca estamos de Dios, la eterna pureza y perfección.
En toda mujer noble palpita un indecible anhelo de espiritualización, por ser alma, por la pureza.
La flor de la pureza crece únicamente en el jardín de las alegrías nobles.
Mujeres nobles ejercen siempre una extraordinaria influencia porque en ellas domina el espíritu de pureza y la sencilla disponibilidad de servir.
¡Los que son semejantes se atraen! Porque el hombre puro ve brillar su propio ideal de un modo maravilloso en la imagen de la Santísima Virgen, se siente misteriosamente atraído hacia Ella.
La experiencia comprueba que la Santísima Virgen tiene una capacidad singular para irradiar pureza. Es por eso que un amor esclarecido a María impulsa siempre hacia un profundo amor a la pureza.
La pureza puede conquistarse únicamente al precio de un esfuerzo y de una lucha grande, seria y heroica.
La pureza aparta del egoísmo y del egocentrismo, y prepara constantemente para un servicio respetuoso y desinteresado.
El premio de una seria y eficaz aspiración a la pureza es el crecimiento en el amor a Dios.
En la medida en que somos puros, encontramos permanentemente a Dios, lo vemos y amamos en todas partes. ¡Bienaventurados los puros de corazón, porque ellos verán a Dios!
Cuanto más pura es una persona, tanto mayor es su influencia en el ambiente que la rodea, y tanto mayor es el éxito que experimenta en su esfuerzo por transformar la tierra en una parcela del paraíso.
Aquel que, en una época de placer desenfrenado, mantiene en alto y previve el ideal de la pureza acorde a su estado de vida es un héroe y un apóstol de primer rango.
Exposición
Al confrontarnos con la realidad en que vivimos vemos que el valor de la pureza:
es totalmente burlado, despreciado, presentado como “inactual”,
confundido con “represión” - “debilidad”- “mojigatería”
desechado por la búsqueda obsesiva de placer, de una falaz felicidad.
Pero sabemos que a la vez el mundo clama a gritos por las personas puras, por mujeres dignas que reflejen lo más noble de su esencia.
Diálogo
¿Qué signos del tiempo podemos nombrar en donde se experimente este anhelo por la pureza?
Exposición
1. Concepto
Resumiendo podemos decir que la pureza es:
transparencia de la huella de Dios en el alma y en el cuerpo de toda persona porque fue hecha a su imagen y semejanza
orden /armonía
un valor que mantiene el propio cuerpo en santidad y respeto.
Por eso es bueno ver la pureza en su aspecto más positivo como:
Riqueza: pureza significa una gran riqueza personal, riqueza de sentimientos, de capacidades. Pureza como un plus en la mujer y no como un valor que me quita libertad, que me quita espontaneidad. Pureza y riqueza se pertenecen.
Fuerza: podemos ver aquí – en este año donde hemos tenido tan presente a los héroes- el ejemplo de Juana de Arco. El Padre Kentenich lo usa en el Acta de Fundación. Fue beatificada en 1909. Dios elige a la joven de 19 años, Juana de Arco para reformar el ejército que se había depravado totalmente. Le pide que vaya a la Iglesia de Santa Catalina de Fierbois y ciña la espada que allí había sido colocada. Ella se puso en camino haciéndose cargo de la conducción del ejército francés. Era más una conductora espiritual, carismática que una técnica-militar. Ayudó a los soldados a volver a Dios, a llevar una vida moral –religiosa auténtica (ya que sacaron a todas la mujeres de mala vida del ejército, se confesaron). En el ejército la llamaban simplemente “la pucelle” que significa “virgen y niña”. Juana de Arco realizó una reforma moral del ejército. Su sola presencia elevaba siempre hacia arriba, hacia lo más grande que hay en la persona. Fortaleza, una joven pura conmueve a todo un ejército, una joven pura hizo que triunfara el ejército y que el Rey fuera llevado a Reims.
Autenticidad: vivir en la pureza es vivir en la verdad. Es la transparencia de la persona. Es la coherencia entre lo que pensamos y hacemos, entre lo que sentimos y decimos. Somos mujeres auténticas cuando en todo lo que hacemos vamos dejando una huella de nosotras mismas, por lo tanto de Dios. Por eso es importante la veracidad en lo pequeño, porque es fundamento de la veracidad en lo grande. Si nunca me levanto a horario, si como siempre lo que quiero, cuando quiero, si estoy tirada en la cama por horas, si mis pensamientos van a cualquier lado… es difícil luego ser dueña de mí misma, ser dueña de mis instintos cuando estoy atraída por alguien. Ya que si bien es cierto que el cuerpo arrastra, a veces, a lo no querido es esencial la decisión previa y que me ponga límites a mí misma que me ayuden a ser más dueña de mí.
2. La pureza del corazón
En el Catecismo de la Iglesia Católica al hablar del 6º Mandamiento. Se menciona la pureza del corazón, del cuerpo y de los ojos. (Nº 2514 y stes.)
En esta oportunidad queremos hacer hincapié en la pureza del corazón. El corazón es el núcleo de nuestra personalidad, el símbolo de nuestro amor. El corazón es símbolo de la mujer. Si el corazón es puro, eso se expresará en el cuerpo, en la mirada. Cuando hablamos de un corazón puro nos referimos a:
un corazón ordenado, equilibrado, que anhela la armonía; la armonía de nuestro ser hará que la relación con los demás también sea armónica.
un corazón que cultiva una fantasía noble,
un corazón que le dice que sí a su propia vida: estructura de ser – historia personal – etc.
un corazón capaz de generar, sanar, ahondar y fortalecer los vínculos;
un corazón orante que cultiva la unión con Dios a lo largo del día,
un corazón que cuida/elabora sus impresiones (lo que ve – lo que escucha – lo que le sucede)
Un corazón puro - ordenado se manifiesta en:
El respeto ante cada persona
Especialmente importante es la actitud de respeto ante cada persona. La raíz de la palabra (respicere: mirar], es la capacidad de ver a una persona tal cual, es tener conciencia de su individualidad única. El respeto implica una actitud de profunda valoración de los demás; asombro ante sus talentos y capacidades pero también ver sus facetas negativas con misericordia. Respeto es, en definitiva, servicio reverente a la riqueza creadora de Dios, quien ha conferido a cada hombre la dignidad de ser una persona única e irrepetible.
Esto se puede llevar a la vida concretamente en las siguientes actitudes:
- Respeto al pensar en los demás: no recordar sólo lo negativo, desviar los pensamientos cuando nos vienen pensamientos malos o imágenes impuras.
- Respeto al hablar de otras personas: promover todas sus cualidades positivas, proteger la fama y dignidad del otro. Elevar la conversación cuando cae en lo grosero, etc.
- Respeto por el espacio de las responsabilidades individuales asumir las propias y no invadir el espacio de los demás. A menudo encontramos personas que, aún con buena intención, asumen responsabilidades que no son suyas. De esta manera impiden que los demás sean responsables por sí mismos, autónomos y capaces de tomar sus propias decisiones.
Trabajo personal
Pienso una vivencia positiva que tuve con:
Mamá
Hermano/a
Novio
Chicas de mi grupo
Actos sin segundas intenciones.
Es muy importante conocer los motivos últimos que me lleva a actuar. Esos motivos (motivaciones) son fuerzas que impulsan (anhelos, intereses) o motivos inconscientes (estados de ánimo, humores, etc.). Todos ellos tratan de movernos, pesan mucho a la hora de tomar una decisión o al actuar pero no son determinantes, podemos dominarlos. De ahí que es muy importante que nuestras motivaciones sean profundas, desprendidas de intereses superficiales o egocéntricos. En esto la mujer suele caer en faltas tales como la intriga, los celos, el orgullo, que van quitando la pureza de mis actos porque las intenciones no son auténticas.
Trabajo personal
¿Cómo podría trabajar más en mí la rectitud de intención, en qué ámbitos?
Las expresiones auténticas de afecto
El afecto busca expresarse exteriormente. Si queremos conservar el equilibrio y la salud psíquica es necesario que manifestemos y recibamos muestras de afecto. Los gestos traducen lo que hay en el corazón: la mirada amable, la sonrisa, el apretón de manos o el abrazo que expresa amistad. Si no damos y recibimos muestras sensibles del afecto nos resultará más difícil tomar conciencia de nuestro propio valor y entrar en comunión con los demás.
Actualmente se ha perdido la visión orgánica de las caricias, de toda manifestación sensible del amor. Hay personas que consideran que las muestras sensibles de afecto son peligrosas o que bordean el terreno de lo pecaminoso y las inhiben. Hay otros que les dan rienda suelta y así las despojan de su significado más profundo y más noble.
Una persona que cultiva un corazón puro considera al amor como una integridad, une el plano espiritual al físico.
Esto por ejemplo lo puedo cultivar en mi noviazgo, dándole un sentido profundo a cada gesto de cariño o poniéndoles límites a las expresiones físicas de afecto.
Trabajo personal
¿Ante quién me muestro más afectiva? ¿Por qué?
3. María, Mujer nueva por su corazón inmaculado
Ya desde el siglo II, debido sobre todo a los escritos de san Justino (+ hacia 163) y de san Ireneo (+ hacia 200), la Santísima Virgen es reconocida en la Iglesia como la nueva Eva o la nueva Mujer en Cristo, nuevo Adán (cf. 1Co 15, 45), asociada íntimamente a la obra de salvación, reparando con su fe y obediencia el daño causado al género humano por la incredulidad y la desobediencia de la antigua Eva: «El nudo de la desobediencia de Eva fue deshecho por la obediencia de María. Lo que había atado la virgen Eva por su incredulidad lo desató la Virgen María por su fe» (S. Ireneo).
En María vemos el modelo de Mujer nueva, en Ella todo es armonía, todo es plenitud. Su corazón está totalmente ordenado, su amor es íntegro, puro inmaculado. Este amor, con estas características, es lo que le permitió poder amar sin medida a Jesús y, en Él, a los hombres. Y lo hizo en momentos de gozo, como en Belén, pero también en momentos de dolor, en el Gólgota.
Ella pudo irradiar la maravillosa transparencia de la verdad en todo su ser. Ella es Inmaculada. Los santos la aclaman como la más hermosa porque su hermosura es reflejo de su pureza interior, es transparencia de la hermosura del amor divino.
Gesto
Luego de hablar de la MTA sacamos el collage inicial y debajo se muestra una foto de María Inmaculada que estaba escondida. Intercambiamos sobre la relación entre lo viejo y lo nuevo.
Trabajo personal
Purificar el alma en María... Intento sublimar alguna impresión o afecto impuro que llevo en el corazón.
Trabajo grupal
Se dividen en equipos. Trabajan el siguiente extracto de la biografía de los Héroes mencionados.
Responden la pregunta: ¿Cómo vivió el Héroe / Santo la pureza?
Elaboran un pedido para la vivencia final.
Equipo 1: Julio Steinkaul
Julio tenía una conciencia delicada y le causaban profunda repugnancia la mentira y la impureza. Tuvo que hacer uso de todas sus fuerzas para conservar incólume el brillo de su inocencia de niño hasta el fin de su vida, en el barro y la suciedad del “servicio del trabajo” del Reich y de los años como soldado.
¡Que notable es hallar la pureza de un niño, lleno de vitalidad y de un temperamento fuerte, en el corazón y en los ojos de un miembro del servicio del trabajo y de un soldado en el frente de batalla!
5/10/40; escribe en su diario: “Ayer a la noche las cosas estuvieron mal. Bueno, me las arreglaré... Como resultado de unos datos estadísticos yo soy aquí el único bachiller y, por cierto, el único estudiante de teología... Tuve otra vez una interesante conversación con el segundo jefe de campamento sobre el celibato, la pureza, el idealismo, las circunstancias del momento, la educación profesional, etc. El es capaz de entender mi actitud, en realidad (seguramente no del todo), pero me dijo que se inclinaba ante el mayor idealismo; pero en el fondo, no entendí que sea posible algo así. Creo que es sincero pero voy a mantenerlo reservado”.
Equipo 2: José Engling
De ninguna manera nos debemos imaginar a José como a un tonto inofensivo o inocente que ni siquiera sabe que existen dos sexos... Es verdad que él no buscaba a las mujeres y que no tenía ninguna amiga. Sin embargo, tampoco llegó a la madurez viril sin luchar por el dominio de sus instintos. Cada quince días renovaba su voto privado de pureza y conservó, hasta la muerte, lo que se llama “inocencia”. Pese a todos los peligros morales, José fue fiel. Y el origen de esa fuerza, lo encontramos en varias razones: primero, en su delicadeza de conciencia. Cierta vez estando en Schoenstatt tomó como propósito: “dominar los ojos en el dormitorio.”
Para él, la decencia y el pudor eran importantes. José se conservó intacto, interior y exteriormente. Tenía una fantasía muy limpia. Su alma y su vida afectiva estaban plenamente ocupadas en otras cosas. José rezaba mucho. El rosario era parte del inventario de su bolsillo. Ante todo, cultivó la oración contemplativa. Otro de los propósitos que le ayudó a cuidar su pureza fue: “Leeré diariamente algo sobre la Virgen y meditaré en lo leído”.
Equipo 3: Bárbara Kast
Bárbara escribe en su diario: “Querida Mater: Ante Cristo sacramentado en el Tabernáculo, quiero analizar con amor bajo tu luz, Madre, lo que significa consagrarte mis ojos.
Mater al consagrarme a Ti te consagro también mis ojos. No serán ya mis ojos, sino serán los tuyos, o más bien tú mirarás de ahora en adelante a través de mis ojos. Mater tú sabes que con respecto a eso tuve una vez una pena muy grande. Ayúdame Mater a reflejarte siempre a Ti, que mi mirada transparente tu amor, tu comprensión, tu cariño. Mater, mis ojos ya no podrán mirar al mundo como antes. (…)
Hoy quisiera analizar un poco lo que significa consagrarte mis oídos. Mater, sé perfectamente que eso significa no seguir ya con mis oídos sino con los tuyos. Tú oirás a través de mis oídos, será por lo tanto como si fueran los tuyos. Mater, tendrán que ser oídos puros que oigan todos los susurros de mi corazón y los del prójimo. Serán oídos limpios, no oirán cosas impuras, porque no le interesan. Cuando oigan cosas indebidas avisarán a mi lengua para que ella dirigida por el corazón imponga otras conversaciones.
Hoy quiero conversar contigo qué significa ofrecerte mi lengua. Matercita, esto es algo importantísimo. Será desde ahora en adelante tu lengua, la lengua del Tabernáculo. Todo lo que de ella salga será para reflejar lo que hay en mi interior, en mi tabernáculo, Mater ya no cabrán en mi lengua mentiras, envidias o palabras feas. Será tu lengua por medio de la cual hablarás a los hombres y comunicarás la buena nueva. Mater aduéñate de mi lengua, que nada salga de ella que tú no quieras...”
Equipo 4: Santa María Goretti
"María era una joven italiana, su papá había muerto por la fiebre de los pantanos y había dejado sin recursos a su joven esposa con seis niños pequeños.
María ayudaba a su madre en el trabajo del campo, vivían en una situación de mucha pobreza.
En el pueblo vivía también un hombre joven, Alessandro que varias veces había intentado seducirla sin conseguir nada de ella y hasta había amenazado con matarla si ella no cedía a sus reclamos.
Tuvo muchas luchas en su interior, el temor la hacía pensar... una inclinación de cabeza bastaría, otras chicas lo hacen ¿por qué no tú?
Un día cuando su madre y sus hermanos estaban en el campo y ella estaba sola en su casa, Alessandro entró en su casa y la amenazó de muerte si se resistía. María luchó heroicamente. Su vida se la daría de buena gana, su castidad jamás. Luchando cayeron al suelo, María no se entregaba. ¡Es pecado, Dios no lo quiere! Repetía. Alessandro le clavó varias veces el puñal con furia, eran las tres de la tarde.
Su agonía fue muy lenta y cuando la llevaron al hospital el sacerdote que la atendía le preguntó: ¿perdonas de corazón a tu asesino? A lo que ella contestó: -¡Sí, Padre! Por amor a Jesús lo perdono. ¡Que Dios lo perdone también! ¡Lo quiero con Dios en el paraíso, como el ladrón arrepentido!”
María Goretti fue canonizada el 24 de junio de 1950 por el papa Pío XII, y su madre estuvo presente en la canonización de su hija, al igual que su asesino quién se convirtió.
Vivencia final: ¡Despertemos santidad!
L1: Héroe es quien consagra su vida a algo grande. Es erróneo pensar que el heroísmo es algo reservado para cierta clase de personas super-hombres, para una raza a la cual no pertenecemos. Todos los hombres somos de la misma naturaleza; no sos más que los otros, pero tampoco menos que ellos. ¿Será esto soberbia? ¿Será un super valorarse a sí mismo?
L2: No, sencillamente, es asumir la responsabilidad de convencerse sinceramente de que uno puede hacer lo que los otros han hecho y lanzarse decidido a hacerlo. Ciertamente que es más cómodo, mucho más cómodo, pensar que las fuerzas de uno son limitadas y que en consecuencia es inútil aspirar a la pureza en alto grado. Es más cómodo cruzarse de brazos, negar o no querer ver y escudarse en el supuesto "eso no es para mí.”
L1: Si pensás en el largo camino que te queda por recorrer en la conquista de la virtud de la pureza, ciertamente sentirás desfallecer tus fuerzas; pero si pensás que sos Aliada de la Inmaculada, si pensás lo que ahora, en este preciso momento tenés que hacer para conquistarla, no se te hace imposible.
L2: Al fin y al cabo, el héroe es sencillamente una persona que en un momento determinado se ha lanzado a superar todas las dificultades con generosidad de voluntad, no mirando tanto en lo difícil de lo que tenía que hacer, si no en el amor que lo urgía a realizarlo.
L1: Las excusas te podrán ilusionar, pero nunca calmar el llamado de Dios, los anhelos de tantas personas que claman por Mujeres imágenes de la Inmaculada. Héroe es quien consagra su vida a algo grande. Le hemos regalado la vida a la ¡Reina Inmaculada!
L2: Presentemos a María Inmaculada nuestros pedidos. (Cada equipo presenta el pedido del trabajo anterior)
Gesto final:
Cada chica recibe una azucena y allí escribe un compromiso para llevar a la vida lo profundizado en el taller.
Hna. M. Constanza
Hna. María Luz
Con el oído en el corazón de Dios
De los chicos a las chicas
Tema delicado, por estos días, es el tipo de diversión que eligen los adolescentes. Cuando se trata del consumo de alcohol en exceso, la falta de pudor, y otras actitudes que dejan que desear. Y se hace más delicado cuando en esta diversión las protagonistas son las mujeres.
Me genera un profundo dolor, cuando en una salida veo a chicas borrachas, o cuando veo las parejitas que se forman en los boliches buscando sólo el mero placer. Yo creo que no son concientes de lo que ellas en realidad son, no se dan cuenta que teniendo este tipo de actitudes opacan tantas virtudes que ellas tienen: la femineidad, la delicadeza, el pudor y lo que yo más rescato, su encanto, entre muchas otras. Creo que lo hacen porque se menosprecian, no se dan cuenta de su valor, y por esto no exigen recibir el trato que realmente se merecen.
Yo considero a las mujeres como un tesoro que nos ha regalado Dios. ¡Cómo no cuidarlo!!! ¡Cómo no respetarlo si en verdad son algo muy preciado y delicado! Pero si un tesoro se consigue fácil, pierde lo interesante y pierde su encanto, por lo cual uno lo está buscando. Y cuando este es más complicado de encontrar y conseguir, más uno lo quiere, más uno lo busca y mucha más felicidad le da a uno encontrarlo.
Por esta razón es tan lindo encontrar chicas con valores, virtudes, y con ganas de hacerse valer, porque realmente te llaman la atención todas estas características, te dan ganas de conocerlas y además te da mucha mas felicidad el poder llegar a entablar una relación con una mujer así…
Creo que tenemos bastante culpa los varones, tanta falta de caballerosidad que tal vez las mujeres se olvidan de que existe. Creo que si la mayoría de nosotros las empezáramos a tratar como se merecen, la cosa iría cambiando de a poco.
Y como para ir cerrando, creo que la causa primera de esta insana diversión, es la falta de Dios que hay en la sociedad. Así que si queremos atacar el problema de raíz, tenemos que preocuparnos por llevar a Cristo a los demás jóvenes, una vez instalado Jesús en el corazón, no hay chance de que esto ocurra, así que ¡manos a la obra!!!
Juan Diego Bravo y Francisco J. Traverso Gahan
JM
Con el oído en el corazón de Dios
Mujer Nueva que se divierte sanamente

…Sábado a la noche…
El día perfecto para salir a bailar, haga frío o calor lo importante es salir, hacer vida social. La noche empieza desde temprano organizando la ropa, llamando por teléfono ¿Que amiga se prende esta noche? La rutina sigue en hacer la previa en el lugar top donde se toma algo, se rumorea dónde puede ir la movida esa noche, qué tipo de ambiente se junta y si irán algunos conocidos.
…en el Boliche
Allí nada es fácil, hay que hacer largas colas para entrar, empujones, insultos y a veces con temperaturas bajo cero hay que esperar media hora o más. Adentro es el paraíso, libre de padres, hasta las mas tímidas parecen desencadenadas ¡Nadie nos puede corregir! Las primeras horas sólo queda mirar si hay algún conocido por ahí, porque la música no es bailable es solo fuerte y densa. Mientras mucho de los varones se abalanzan en las barras para empezar sus primeros tragos de la noche, las mujeres caminan de aquí para allá reconociendo caras, otras paradas esperando buena música, otras sentadas con un grupo de amigos, otras aprovechando el tiempo con su chico en un rincón.
Todos sonríen, los hombres paran a las mujeres en el camino, por ahí le largan una caricia de pelo, un piropo, el boliche va llenándose más y más, cada vez más saturado. El humo va impregnando la ropa, el calor va aumentando y se larga la música de fiesta en la última hora de boliche.
Los patovicas empiezan a sacar a los borrachos y los que se pelean, chicas largan el llanto o gritan de la borrachera mientras alguien las ayuda a ir al baño, los que quieren bailar ni siquiera tienen espacio para hacerlo, chicas que se enojan con alguien que se le zarpó, otros andan solos descolgados del montón ¡porque se le perdieron los amigos! ¡¡STOP!!! ¿Es posible encontrar una schoenstattiana aquí? ¿¿Hay una pequeña María por aquí?? ¿Es posible mantener los valores de pureza en un boliche?
¿JF en el mundo o en lo mundano?
Bueno nadie nació marciano, allí esta la JF en medio de lo mundano pero ella está feliz ahí con su medalla de alianza en su cuello, bailando femeninamente, ni siquiera probó un trago en toda la noche y las mira de reojo a sus amigas que están bailando también con otros chicos, tratan de no perderse entre ellas por las dudas que el chico que las sacó a bailar sea medio denso o llegue a zarparse pero la Mater siempre la está protegiendo.
En toda mi adolescencia mi único objetivo era que llegara el fin de semana para que se repitiera una y otra vez la misma rutina bolichera. Peleas con mis padres por la hora de llegada, porque salía súper seguido y sí hay que aceptarlo era más fuerte que yo, era una más de la masa pero en el boliche no era una más del montón ¡Me divertía sanamente! Pero hay que admitir una realidad, dentro de esos salones hay miles de penas ocultas. La supuesta “felicidad” no se veía los días lunes al comenzar las clases, eran sólo caras largas cayendo con la realidad de cada uno, problemas en la familia, desorientación, malas notas en el estudio.
Pero ya el martes estábamos pensando en donde salir el finde. Habían sábados que llegaba cansadísima de Schoenstatt pero llamaba una amiga para salir y me volvían las pilas, el domingo luego era el problema, que apenas existía para ir a misa a visitar a Jesús con unas ojeras por el piso.
Decidí ofrecerlo en Cuaresma, en época del cursillo de facultad ¡40 días sin boliche! ¡Costó muchísimo pero se hizo! y desde ahí, hace dos años habré ido unas 5 veces a bailar, es que empecé a ver una realidad que siempre estuvo pero era ciega a ella, observé como hasta amigos caían borrachos al suelo ¡Y yo no podía hacer nada!
¿Entonces, aislarnos del mundo?
No podemos tampoco aislarnos del mundo, ahí van nuestros amigos y estos lugares es donde más que nunca debemos mantener nuestra coherencia de vida. Cuando lo hablé con schoenstattianos a este tema, muchos dijeron que es una etapa que no hay que perdérsela pero también estaban aquellos que no les atraían los boliches que apenas iban dos veces al año.
Otros me dejaron admirados cuando decían que repartían estampitas de la Mater cuando conocían a alguien en el boliche, otros que haciendo cola para entrar se rezaron un rosario, ¡Hasta escuché que una chica llevó la peregrina con ella!!
¿Es posible entonces sobrevivir a un boliche? Es como decir ¿es posible sobrevivir a Bariloche?, claro que sí y María quiere que justo en esos lugares demostremos su amor por ella, la mujer pura es como los rayos del sol que pasa por el barro sin ni siquiera ensuciarse.
Libertad interior
Aunque no son los mejores lugares para hacer amigos ni compartir experiencias profundas con ellos, por eso muchas preferimos juntarnos a cenar, ver una peli, una guitarreada, es ahí donde se construyen amistades y se conocen personalidades. También la familia hay que valorarla, regalémosle un domingo entero que estemos bien despiertas para ellos.
No es quedar como schoenstattianas aburridas, pero sí felices de las decisiones que tomamos, ya que podemos divertirnos sin tomar, ni fumar y sino tenemos ganas de ir al boliche ¡Somos libres y felices por eso! Es demostrar y a la vez contagiar esta libertad interior que de a poco la Mater ha ido educando en nosotras y a la vez envidiable por aquel que esta encarcelado en la masa hace años y que aún sigue creyendo que su depresión se va a ir por una noche de borrachera.
El boliche para nosotras, como Mujeres Nuevas, debe ser una prueba de amor y de vida pura frente de los demás.
Jorgelina Jordá
JF San Juan